Ver Mensaje Individual
Antiguo 15-11-2011 , 10:09:12   #214
esquimala
Denunciante Novato
 
Avatar de esquimala
Me Gusta
Estadisticas
Mensajes: 249
Me Gusta Recibidos: 1
Me Gustas Dados: 0
Ingreso: 03 ago 2011

Temas Nominados a TDM
Temas Nominados Temas Nominados 0
Nominated Temas Ganadores: 0
Reputacion Poder de Credibilidad: 15
Puntos: 674
esquimala el Usuariox tiene un aura espectacularesquimala el Usuariox tiene un aura espectacularesquimala el Usuariox tiene un aura espectacularesquimala el Usuariox tiene un aura espectacularesquimala el Usuariox tiene un aura espectacularesquimala el Usuariox tiene un aura espectacular
  
Predeterminado Respuesta: Las aventuras de Bella

Forcejearon, entrelazados, mientras a su alre dedor, en la concurrida tienda, reinaba el
silencio.
Bella no veía nada. Ningún pensamiento habitaba en su mente. Sintió que Tristán se
apartaba suave mente, y oyó de nuevo el grave retumbar de vo ces. Supo que levantaban
de nuevo el cojín y la transportaban.
Estaban bajando por las escaleras. En la habitación de las jaulas percibió a su alrededor
unos
excitados cuchicheos. Los angelicales asistentes se reían y hablaban en susurros
mientras deposita ban el almohadón sobre una mesa baja.
Luego ayudaron a Bella a arrodillarse y la mu chacha vio a Tristán que a su vez se
arrodillaba delante de ella. El príncipe le rodeó el cuello con los brazos y alguien guió
los brazos de Bella alrededor de la cintura del príncipe. La muchacha sintió las piernas
de Tristán pegadas a las suyas. La mano de su compañero sostenía el rostro de ella
contra el suyo mientras Bella seguía contemplando a los muchachos angelicales que
cada vez se aproximaban más, les acariciaban, les besaban todo el cuerpo.
Bella distinguió en la penumbra los rostros delicados y serenos de los demás príncipes y
prin cesas que observaban la escena desde sus jaulas.
Pero los encantadores capturadores habían cogido las palas pintadas que colgaban de las
jaulas de ambos príncipes e hicieron destellar estos ex quisitos instrumentos bajo la luz
para que Bella pudiera apreciar los intrincados adornos de volutas y flores y las cintas
de color azul claro que ondeaban colgando de los mangos.
Con cuidado, echaron hacia atrás la cabeza de Bella, le plantaron la pala ante la cara y
se la lleva ron hasta los labios para que la besara. Tristán, arrodillado ante ella, hizo lo
mismo. Sus labios formaron aquella misma media sonrisa cuando re tiraron la pala.
Luego se quedó mirándola.
Tristán se agarró a Bella con fuerza cuando llegaron los primeros azotes; era evidente
que in tentaba contener con su cuerpo el impacto de los golpes mientras ella gemía y se
retorcía bajo la pala tal y como le había enseñado la señora Lo ckley. De todos los
rincones llegaban las risas de senfadadas de los presentes. Tristán besaba el pelo de la
muchacha y friccionaba febrilmente su carne con las manos mientras ella se apretaba
cada vez más, con los senos aplastados contra su pecho, las manos extendidas sobre su
espalda, las cimbrean tes nalgas inundadas de un cálido hormigueo y las antiguas
erupciones convertidas en pequeños nudos bajo los golpes de la pala. Tristán no podía
mantenerse quieto. Sus gemidos provenían de lo más profundo de su pecho. La verga se
erguía en tre las piernas de ella y la dilatada punta húmeda se deslizaba suavemente en
su interior. Las rodi llas de la muchacha se separaron del cojín y su boca encontró la de
Tristán, mientras los jubilosos secuestradores redoblaban el ímpetu de los azotes y unas
manos ansiosas unían cada vez con mayor presión los cuerpos de los dos esclavos.

esquimala no está en línea   Responder Citando
 
Page generated in 0,04294 seconds with 11 queries