Eran las 5 de la tarde aproximadamente, mi mamá me llama al teléfono y me dice que se demora en el banco, que me prepare un sanduche mientras ella llega a casa. Salgo a la tienda a comprar unos cigarros, cuando de repente paso por la casa de una amiga, veo que la puerta esta entreabierta, sigo como de costumbre y veo a mi amiga con el chico que tanto me gustaba desde el colegio, están haciendo el amor, al verlos sentí una mezcla entre rabia, celos, excitación y ganas de ser yo a quien el estaba metiendo su pene de unos 18 c.m y de un grosor perfecto, no supe si seguir, gritar, devolverme, lo único que hice fue impulsivamente hacer un leve ruido para que se percataran de que yo estaba ahí, cuando de repente el chico me mira fijamente a los ojos y me dice, “te invito a compartir con nosotros, alcanza para las dos”, en principio me negué, pero el al ver mi resistencia subió rápidamente mi falda y me toco suavemente la vagina encima de mis interiores, y con la otra mano sacaba mis senos del brasier, haciendo que en unos segundos estuviera tan lubricada como pocas veces, entre y de repente me corrió el interior y me empezó a rozar el clítoris con su lengua de tal manera que pensé que la emoción me mataría, solo pude coger su pene y acariciarlo mientras ese torrente de emoción recorría y cuerpo, mi amiga al mirarnos se empezó a masturbar con sus dedos enfrente de nosotros, cosa que se sumaba a mi excitación, le pedi que introdujera su pene en mi vagina, pero el siguió haciéndome con su lengua provocando en mi un orgasmo que difícilmente se borrara de mis recuerdos, luego empezó a meter su pene tan suavemente, que apenas podía gemir, aumentando con mi excitación sus movimiento logrando que entrara todo su pene hasta la base en mi vagina, mirando a mi amiga, sentí como todo su semen tibio era depositado dentro de mi, provocando así otro orgasmo para mi.
Desde ese encuentro sexual ya no me gusta como hombre, solo me gusta que hagamos el amor, invitando de cuando en vez a mi amiga, pero cada vez que nos encontramos es una sensación tan indescriptible que solo redactar esta historia me hace excitar.