Todos los 'easter eggs' de 'La Cosa (The Thing)' [SPOILERS]El monstruo alienígena más multiforme del Antártico vuelve con una precuela cargada de guiños a la versión de John Carpenter.
Nadie sabe qué edad tiene, ni de dónde viene. Sólo se sabe que es alienígena, que es muy peligroso, que le gusta el frío
y que puede adoptar cualquier forma. Efectivamente: estamos hablando de
La Cosa, el ente creado por el escritor
John W. Campbell que llegó a las pantallas de la mano de
Howard Hawks y
Christian Nyby (El enigma de otro mundo, 1952) para después ser resucitado por el gran
John Carpenter en 1982. Ahora,
Mary Elizabeth Winstead (Scott Pilgrim contra el mundo) se enfrenta a él en un nuevo filme que es en parte un
remake, en parte una precuela, y en parte un homenaje a la anterior película. No en vano
La Cosa de 2011 está llena de guiños y alusiones al trabajo de Carpenter. Siempre a la caza del
easter egg, CINEMANÍA te los muestra como ya hizo con
X-Men: Primera generación, El origen del planeta de los simios, Super 8 y
Capitán América: El primer vengador. Huellas en el hielo 
Como todos sabemos,
Kurt Russell y sus compañeros encontraban un tétrico sepulcro excavado en el hielo: el lugar donde La Cosa había reposado durante milenios, esperando a que un incauto la desenterrara. En el
remake, podrás conocer a dichos incautos, y ver paso a paso el proceso que liberó a la abominación de su helada tumba.
"¡Guau! ¡Guau! ¡Groaaarrrrgh!" 
Estamos de acuerdo en que los perros
Husky son adorables: por su lealtad, su carácter noble y juguetón a la vez, su inteligencia... Claro que, cuando sirven de huéspedes para enigmas parásitos de otro mundo, la cosa cambia. Pudimos ver un caso de esto último en
La Cosa de Carpenter, pero no debió ser el único... Ni el primero. Fíjate en la criatura a la que examina la paleontóloga
Mary Elizabeth Winstead en el
remake y sabrás a qué nos referimos.
Aquí ha pasado algo... 
Seguramente el mayor
easter egg de esta precuela es el propio lugar en el que se desarrolla: justo esa
base noruega que los protagonistas del filme de Carpenter recorrían espantados, preguntándose qué demonios había ocurrido en ella. Para su desgracia, los yanquis no tardaban en comprobarlo
in situ, pero en la nueva película podemos observar los orígenes de dicha devastación paso por paso, algo que gustará mucho a los
fans del original. Sobre todo a los que se acuerden de
cierta hacha clavada en una puerta. "¿Qué demonios es eso?" 
Eso es lo que exclama Kurt Russell en el original al encontrarse
un cuerpo grotescamente deformado (y con dos cabezas) en el campamento noruego. Prepara tu estómago, porque en la precuela podrás ver cómo pudo generarse un espanto así, y te aseguramos que te dará muchísimo asco.
Célula devora a célula 
Con métodos de última tecnología (de 1981, claro), el científico
Wilford Brimley descubría en la película de Carpenter cómo La Cosa suplanta a sus víctimas. Todo ello mediante una compleja simulación por ordenador. No sabemos si Mary Elizabeth es más lista que él, o si sencillamente Brimley no se fijó lo bastante en su día, pero el caso es que en esta película la heroína llega a las mismas conclusiones
usando un simple microscopio. RH muy negativo 
¿Cuál es el único método para descubrir a un humano poseído por La Cosa? Los
fans lo saben: exponerle a
una muestra de su sangre tomada antes de la contaminación. Como el instinto de supervivencia no tiene enmienda, los héroes de la nueva película llegan a la misma conclusión... Con resultados casi idénticos. Porque, si aquella vez el bicho impedía la prueba de forma sibilina, esta vez su reacción es algo más contundente, obligando a adoptar un método alternativo.
¿Habéis pasado últimamente por el dentista? Nos quedamos deslumbrados 
Siempre dispuesto a experimentar (y a pasarse los manuales por el forro), Carpenter se buscó unas cuantas broncas con los mandamases de su estudio por no eliminar, e incluso por buscar, los
destellos causados en la imagen por las linternas y otras fuentes de iluminación. Este
efecto flare, considerado cosa de raros y experimentales en su día, está ahora en pleno auge (que se lo pregunten a
J. J. Abrams), pero los admiradores del original que la observen en la nueva
La Cosa sabrán cual es su verdadero origen.
Muchas formas con muchos dientes 
No podemos profundizar mucho en esto, para no saturar aún más este informe de
spoilers, pero los diseñadores de efectos especiales
A. T. Woodruff y
Andrew Gillis se han empollado a fondo el trabajo de
Rob Bottin en el filme de John Carpenter. Para probarlo, los grotescos aspectos adoptados por el monstruo cuando se priva de su disfraz humano, muy similares a sus formas de 1982 e incluso más peligrosos. O es eso, o que tras milenios de esperar bajo el hielo, a uno no le queda mucha imaginación.
"Schmergdörf!" 
¿Te suena esta palabra, que quiere decir
"deteneos" en noruego? Entonces es que has visto la versión anterior de
La Cosa, así que no hace falta que te demos muchas más pistas. Bueno, te damos una: los últimos planos de esta película son descartes de la versión de Carpenter, y el vestuario empleado
(sobre todo ciertas gafas) también es idéntico. A buen entendedor...
Fuente Cinemania