Ver Mensaje Individual
Antiguo 18-10-2011 , 09:23:55   #186
esquimala
Denunciante Novato
 
Avatar de esquimala
Me Gusta
Estadisticas
Mensajes: 249
Me Gusta Recibidos: 1
Me Gustas Dados: 0
Ingreso: 03 ago 2011

Temas Nominados a TDM
Temas Nominados Temas Nominados 0
Nominated Temas Ganadores: 0
Reputacion Poder de Credibilidad: 15
Puntos: 674
esquimala el Usuariox tiene un aura espectacularesquimala el Usuariox tiene un aura espectacularesquimala el Usuariox tiene un aura espectacularesquimala el Usuariox tiene un aura espectacularesquimala el Usuariox tiene un aura espectacularesquimala el Usuariox tiene un aura espectacular
  
Predeterminado Respuesta: Las aventuras de Bella

Todos los que han contestado en el pasado me han dado respuestas tímidas,
avergonzadas. Vos habéis hablado de corazón y he comprendido que aceptáis vuestra
esclavitud con la misma facilidad que ellos. Por supuesto, la reina me ha expli cado que
todos los esclavos pasan un examen an tes de su selección. Sólo escogen los más aptos y
hermosos.
Me miró. No me había percatado antes de que había pasado un examen. Pero
inmediatamente recordé a los emisarios de la reina con los que tuve que reunirme en
una estancia del castillo de mi pa dre. Recordé que me ordenaron quitarme la ropa y me
habían tocado y observado mientras yo me quedaba quieto permitiendo que aquellos
dedos sondeadores actuaran. Yo no había exhibido ninguna pasión repentina pero quizá
sus ejercitadas miradas habían visto más de lo que yo mismo era capaz de ver. También
me habían friccionado la carne y luego me interrogaron y estudiaron mi rostro mientras
yo intentaba contestar con repen tino sonrojo.
Son raras las ocasiones, si se dan, en las que un esclavo se escapa continuó mi dueño. y
la mayoría de los que huyen lo hace con el deseo de ser atrapados. Eso es obvio. Lo que
les motiva es la provocación; su incentivo es el aburrimiento.
Los pocos fugitivos que se toman la molestia de robar alguna ropa a sus señores
culminan la huida con éxito.
Pero ¿la reina no monta en cólera contra los reinos de origen de los evadidos ? pregunté.
Mi propio padre me advirtió de que la reina era to dopoderosa y temible, que no era
posible negarse a su petición de ofrecer tributos de esclavitud.
Tonterías replicó él. La reina no va a enviar a la guerra a sus ejércitos por un esclavo
desnudo. Lo único que sucede es que el esclavo llega a su país natal deshonrado. Sus
padres reciben la petición de devolverlo y, si no lo hacen, el esclavo no obtiene ni un
penique de su nada des preciable retribución. Eso es todo. Se quedan sin la paga. Por
supuesto, a menudo los padres se avergüenzan de que su retoño se haya comporta do
como un blandengue y un inconstante. Una vez en casa, los hermanos y hermanas que
ya han prestado vasallaje se muestran agraviados por el desertor. Pero ¿qué es eso para
un joven y fuerte príncipe a quien el servicio le parece intolerable?
Se detuvo y me miró fijamente.
Ayer hubo una fuga dijo. Fue una princesa y, por lo visto, a estas horas casi han
abandonado la búsqueda. No han podido atraparla ni los campesinos leales ni en ningún
otro pueblo. Ha llegado al reino vecino del rey Lysius, donde los esclavos siempre
pueden cruzar la frontera sin riesgo.
¡Así que lo que había contado el esclavo corcel Jerard era cierto! Me senté, pasmado,
pensando en el poco efecto que tenían aquellas palabras sobre mí. Mi mente estaba
sumida en un caos.
Mi señor reanudó el recorrido por la habitación, lentamente, ensimismado en sus
pensamientos.
Por supuesto, hay esclavos que jamás se arriesgarían a correr ese peligro añadió de
repente. No pueden soportar la idea de los pelotones de persecución, la captura, la
humillación pública y otros castigos incluso peores. Una y otra vez, se estimula su
pasión, se alimenta, se estimula otra vez y se alimenta de tal manera que ya no pueden
distin guir el castigo del placer. Eso es lo que quiere la reina. y lo más probable es que
estos esclavos no pue dan aguantar la idea de llegar a su casa e intentar convencer a un
padre o una madre ignorantes de que el vasallaje en la corte de su majestad ha sido in
soportable. ¿Cómo describir lo que les han hecho? ¿Cómo explicar que aguantaron
tanto, o el placer que despertó inevitablemente en ellos? No obstan te, ¿por qué lo
aceptan con tan buena disposición? ¿Por qué hacen tal esfuerzo por complacer? ¿Por
qué están tan embelesados con la visión de la reina y las de sus amos y señoras?
La cabeza me daba vueltas. y no era el vino el causante.
Pero vos habéis arrojado mucha luz sobre los misterios de la mente del esclavo
continuó, mirándome otra vez, con el rostro serio, simple y hermoso a la luz de las
velas. Me habéis enseñado que para un esclavo de verdad, los rigores del castillo y del
pueblo se convierten en una gran aventura. En el verdadero esclavo hay algo innegable
que le hace adorar a los que ostentan incuestionablemente el poder. Ansía la perfección
incluso en su estado de esclavo, y ésta para un esclavo desnudo consiste en rendirse a
los castigos más extremos. El esclavo espiritualiza estas órdenes, no importa cuán
crudas y dolorosas sean. y todos los tormentos del pue blo, más incluso que las
humillaciones decorosas del castillo, van cayendo vertiginosamente uno so bre otro en
una corriente de excitación. Se acercó a la cama, y creo que detectó el temor en mi
rostro cuando alcé la vista.
¿Y quién entiende el poder y lo venera más que los que lo han poseído? inquirió. Vos
que lo habéis poseído lo entendisteis cuando os arrodillasteis a los pies de lord Stefan.
Me levanté y me cogió en sus brazos.
Tristán susurró, mi hermoso Tristán.
Aunque nos habíamos depurado de todo pla cer, nos besamos febrilmente,
abrazándonos con fuerza uno al otro, desbordantes de afecto.
Pero, hay más le susurré al oído mientras me besaba casi con ansiedad. En esta
pendiente descendente, es el señor quien crea el orden, el amo es quien saca al esclavo
del caos de abusos que le absorbe. Lo disciplina, lo refina, y continúa estimulándolo de
manera que los castigos aleato rios nunca podrían brindar. Es el señor, no los castigos,
quienes lo perfeccionan.
Entonces, no lo absorbe, sino que lo envuelve dijo, besándome con calma.
Nos encontramos perdidos, una vez tras otra dije yo y sólo nuestro amo nos puede
rescatar.
Pero incluso sin ese amor único y omnipo tente insistió, estáis atrapados en una matriz
de atención y placer implacables.
Sí convine. Asentí mientras le besaba la garganta y los labios. Pero es glorioso susurré
yo. Si uno adora a su amo, el misterio queda intensificado gracias a esa figura
irresistible que ocupa su centro.
Nuestro abrazo era rudo y dulce a la vez, no parecía posible superar tanta pasión.
Muy lentamente, con suavidad, retrocedió.
Levantaos ordenó. Sólo es medianoche y hace un cálido aire primaveral en el exterior.
Me apetece dar un paseo por el campo.

esquimala no está en línea   Responder Citando
 
Page generated in 0,09841 seconds with 11 queries