Staff Retirado Con Honores Denunciante Leyenda
| [Anal] Toda la noche dentro de MI
Calificación: de
5,00 | Mi nombre es Sandra, y les voy a comentar como un chico me inicio en el sexo anal. Al principio sentía rechazo, no me imaginaba que pudiese ser tan placentero como resulto ser después de probarlo. Lo que fue necesario es la curiosidad que produjo en mí los comentarios de una amiga, que lo probo con su chico y le encanto. Un día se me presento la oportunidad de probarlo, cuando fui a cenar a casa de un chico de la facultad.
Después de cenar, yo y el nos quedamos conversando hasta muy tarde, por lo que me tuve que quedar a dormir en su casa. Era verano, hacia calor. Nos echamos, cada uno encima de su cama, lo último que hablamos fue que se sentiría al hacer el amor por detrás. El me dijo que no lo había hecho nunca, pero que le habían dicho que se sentía igual que cuando lo haces por delante (yo más bien quería saber que se siente cuando te penetran por detrás). Así, extrañado, el comenzó a dormir, mientras que yo sentía curiosidad y excitación por lo que se podría sentir.
En la oscuridad, me desnude sin que el se enterase, y me quede desnuda sobre la cama enseñándole mi espalda y mi precioso trasero.
Me quede dormida tumbada encima de la cama. Me había desnudado para que el me descubriese.
A media noche, el se despertó. Me vio desnuda y se sorprendió a la vez que se excito enormemente. Me acaricio las nalgas, me empezó a besar las nalgas y las separo lentamente para no despertarme (aunque yo ya lo estaba y me hacia la dormida). Me lamió el trasero, parece una tontería, pero me dio mucho placer, desde las paredes de los glúteos, poco a poco hacia el ano, y después haciendo cosquillas al agujerillo, presionando al final con la lengua hacia adentro. Me encanto, pero seguí intentando fingirme la dormida.
Deposito gran cantidad de saliva para lubricarlo. Sentí también que me depositaba gran cantidad de un líquido frío.
Se extendió detrás de mi, besándome la espalda y el cuello, tocándome suavemente los pechos, a la vez que sentí como su pene (que el ya había lubricado en cantidad) se hundía entre mis nalgas. En ese punto yo estaba muy excitada, pero intente relajarme lo más posible para no hacer ver que me había despertado.
Su pene se deslizo entre mis nalgas y empecé a notar como se colocaba a la entrada de mi esfínter. Notaba mucho calor en esa parte, a la entrada de mi culo. Y empezó la presión muy lentamente, casi imperceptible. El jugaba a la entrada de mi culo a presionar muy poco y a dejar de presionar, como un masaje relajante. Notaba un gran relax en mi entrada, no notaba dolor ni demasiada presión. Estuvo así media hora, jugando a presionar intermitentemente. Presionaba y dejaba de presionar. Llego a un punto en el que no me daba cuenta de que tenía el culo totalmente relajado y que ya hacia tiempo que estaba dilatándose enormemente para abarcar su pene.
Su glande ya estaba entrando, yo estaba "besándolo" con mi esfínter lubricado, totalmente dilatado y relajado. Yo seguía notando mucho calor, pero además notaba una sensación indescriptible y nueva. Tenía el esfínter muy dilatado, como si quisiese ir al baño pero con mucho placer. Me empezaba a sentir penetrada, sodomizada, suya.
Mi esfínter ya dilatado como nunca antes lo había estado y totalmente lubrificado no oponía ninguna resistencia a la penetración. Ya era tarde para intentar detenerlo. Hiciese lo que hiciese, con 4 centímetros de pene dentro del culo, el ya me tenia, no podría evitar esta violación. El estaba entrando mas profundamente, deslizándose lentamente, centímetro a centímetro mi culo se estaba comiendo un falo enorme. Entraba un poco y salía otro poco. Mi recto se estaba dilatando lentamente y de forma placentera se adaptaba a su enorme tamaño, y se estaba lubricando todo el. Me maravillo como había conseguido sodomizarme sin apenas percibir dolor (al contrario, estaba muerta de placer y excitación) y sin provocarme ninguna contracción. Mi culo totalmente dilatado y relajado estaba dejando deslizarse una enorme polla dentro y fuera de el, y no generaba en mi ningún rechazo ni dolor.
Siento que esta llegando al fondo de mi culo. Creo que tenía 20 centímetros de pene en mi culo. Pero no se detiene ahí. Siento dolor porque aun presiona, aun quiere penetrar más profundamente. Mi esfínter se contrae involuntariamente, inútilmente porque ya estaba cerca de tragar su empuñadura. De pronto sentí su pubis presionando mis nalgas. El ya me había penetrado totalmente pero aun quedaba un poco de pene por tragar. Me abrió suavemente las nalgas y siguió empujando, presionando hasta que todo su pene estuviese dentro de mí, sentí sus testículos pegados a mi vulva. Yo estaba empalada, totalmente invadida, totalmente suya.
Empezó a sacarla otra vez lentamente, lubrificando todo el interior de mi culo con la mucosa que se había formado. Dejo tan solo 4 centímetros dentro, cuando empezó otra vez a meterla lentamente, centímetro a centímetro, avanzando un poco mas y retrocediendo otro poco, deslizándose mas adentro hasta que noto su pubis presionar mis glúteos, y otra vez a salir lentamente de mi. Así me tuvo durante media hora violándome dulcemente por mi culo. Se deslizaba sin problemas, parecía como si yo tuviese ahí otra vagina. Se hundía en mi culo lentamente hasta presionar con su pubis mis nalgas una y otra vez, con la cabeza de su polla el fondo de mi culo, y salía lentamente.
Después de media hora de placentera y profunda penetración, me la saco totalmente, y fue a mirar como tenia el culo: obscenamente abierto, dilatado, dejando entrever la oscuridad del interior de mi culo, pero no lo tenia irritado para nada, fue una penetración muy dulce. Me metió tres dedos lentamente, y los movió dentro de mí, acariciando todas las paredes y comprobando que no podía cerrar el esfínter, que mi culo permanecía abierto y sin posibilidad de rechazar ninguna penetración.
De esta forma me dio unos sonoros cachetes en los glúteos, llamándome para despertarme.
Inmediatamente, me vi atrapada en un abrazo fuerte y encerrado contra la pared de al lado de la cama, con mi violador a mis espaldas, con mis húmedas nalgas a su disposición y el agujero de mi culo totalmente abierto y lubricado, sin posibilidad de cerrarlo para nada, por mucho que yo intentaba apretar el culito, lo tenia totalmente relajado, totalmente abierto, dispuesto a tragar todo lo que le metan.
Y al final volví a sentir en medio de aquel fuerte abrazo su glande deslizarse otra vez entre mis redondas nalgas hacia mi esfínter, sin poder resistirme a la violación que a la me iba a someter. 
__________________ |