Magnapinnidae
Una nueva especie de calamar gigante, cuyo cuerpo y tentáculos sobrepasan los siete metros, ha sido visto en distintos océanos en los últimos dos años, según un estudio de científicos estadounidenses, franceses y españoles. La observación de esta nueva especie de grandes proporciones revela lo poco que conocemos sobre los océanos y la vida que albergan, indicó Michael Vecchione, uno de los investigadores, en un artículo publicado en la revista ‘Science’. Los calamares, que han podido ser fotografiados y filmados en vídeo por primera vez, poseen unos tentáculos mucho más largos que los de cualquier especie hasta ahora conocida. Los tentáculos se mantienen en una posición peculiar, similar a la de los hilos de una marioneta. Los científicos creen que podría tratarse de ejemplares adultos de Magnapinnidae, una familia recientemente identificada de la que se conocían sólo ejemplares muy jóvenes, de menor tamaño. Diferentes expediciones Los calamares gigantes han sido vistos por diferentes expediciones oceanográficas en aguas del Golfo de México y los océanos Atlántico, Pacífico e Índico. En las investigaciones han trabajado científicos del Museo Nacional de Historia de Washington, de la Universidad de Hawai, del Centro de Ciencias Marinas de Japón y de los centros Ifremer de Francia y Ecobiomar de Vigo (España).
En varias de las observaciones, el avistamiento de los calamares gigantes ha sido posible gracias a ingenios sumergibles que pueden descender a grandes profundidades.
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. . Reproducción
Como los grandes mamíferos (elefantes, ballenas, gorilas), los calamares se pasan su vida creciendo para madurar y reproducirse. Para determinar la edad de un calamar se estudian los huesos del oído -los estatolitos-, los órganos del equilibrio, los cuales presentan una serie de anillos concéntricos como los que presentan los troncos de los árboles; lo único que hay que hacer es contar ese número de anillos para determinar la edad de un calamar. La edad máxima que puede alcanzar es de 3 años. La tasa de crecimiento de un calamar gigante es extraordinariamente rápida. Crecen 3-5 cm/día, son el animal con la tasa de crecimiento más rápida, de ahí que en pocos años tengan ese tamaño descomunal. Como muchos peces, los calamares tienen muchas limitaciones para poder reproducirse. Si las cosas van mal un año, ya bien sea por una mala salud, malas condiciones ambientales, etc., en los siguientes años van a tener muchos problemas para poder reproducirse. Los calamares compensan esto poniendo grandes cantidades de huevos.
Los calamares gigantes, tanto del género Architeuthis Dux, como Taningea Danae, se caracterizan por tener un sistema reproductor bastante diferenciado de los demás cefalópodos. Por ello poseen un órgano copulador o pene, que puede llegar a alcanzar los 85 cm de longitud en el Taningea, y los 78 en el Architeuthis.
Según las últimas necropsias realizadas por Cepesma, estos órganos copuladores, supuestamente actúan mediante unos sistemas de presión (similares a los sistemas hidráulicos) por los cuales disparan los espermatóforos durante la cópula.
En el primer ejemplar estudiado por CEPESMA, se pueden observar estos espermatóforos incrustados en la masa muscular de los brazos del macho. En un principio, se supuso una relación sexual entre dos machos, descartándose al final, creyendo que se trata de una cópula con un una hembra en un cortejo con algún macho más.
En el caso del
Taningia, no solamente posee un órgano reproductor, fácilmente visible, por encontrarse exteriorizado, teniendo este, una longitud tan larga como los brazos. También posee otro de similares características, aunque algo más pequeño (1/5 parte) dentro del manto.
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Espécimen conservado en hielo en el acuario de Melbourne
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Alimentación
Aunque el calamar gigante tiene ocho brazos, son los dos tentáculos más largos los que capturar las presas, pudiendo llegar a 12 m. de largo. Cada tentáculo está equipado con ventosas, las cuales presentan una especie de anillo con dientes. Mientras que estos hacen succión, los dientes se clavan en la piel de la víctima, proporcionando así una mayor seguridad a la hora de acechar a sus presas. La boca de los calamares se parece bastante al pico de un loro. La lengua está equipada con un órgano llamado rádula, encargado de saborear la presa antes de que pase al esófago para que pueda ser digerida.
En los estudios realizados de alimentación, en sus estómagos se han encontrado un alta porcentaje de bacaladilla y otros peces. Las últimas necropsias también revelan restos de pequeños crustáceos
. . Tamaño
Un “especímne cercanamente perfecto”, visto en la Bahía Trinity, Newfoundland, el 27 de septiembre de 1877. Medía 10 m de largo total, cercano al máximo conocido de calamar gigante
Particularmente su longitud total, ha sido frecuentemente exagerada. Hay observaciones de especímenes que miden mucho más de los 22 metros de longitud, pero nunca se ha documentado científicamente . Tales longitudes quizás se confundan debido a las grandísimas extensiones de sus dos tentáculos para alimentarse, análogos a bandas elásticas.
[2] . El ejemplar de 1887 realmente medía 16,5 metros, lo restante es consecuencia de este estiramiento
post mortem.
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. Basado en el examen de 105 especímenes, y también de restos recuperados de estómagos de la ballena de esperma, no se ha encontrado que la longitud del manto exceda de 2,3 m.
[2] Incluyendo cabeza y brazos, y excluyendo tentáculos,
Architeuthis muy raramente exceda de 5 m de longitud.
[2] El largo máximo total, en mediciones en relax
post mortem, se estima en 13 m para hembras y 10 m para machos desde la aleta caudal al tope de los dos tentáculos largos.
[2]
Exhiben dimorfismo sexual pronunciado. El peso máximo se estima en 275 kg. hembras, y 150 kg. machos.
[2] Los machos tienen una vida más corta que las hembras y maduran sexualmente más tempranamente, se estima que los machos viven en torno a un año y las hembras les duplican o triplican los años.
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Ilustración
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Evidencias de su existencia
Recientemente se obtuvieron las primeras imágenes de un calamar gigante vivo. Fue un equipo japonés del Museo Nacional de la Ciencia de Tokio, que siguió a un grupo de cachalotes, el único depredador conocido del calamar gigante, hasta el lugar en el que se alimentaban. En las profundidades de las islas Ogasawara, en el océano Pacífico, el equipo suspendió en varias ocasiones una cuerda a la que ató un cebo (potera) de calamares comunes y gambas, junto con una cámara fotográfica. El 30 de septiembre de 2005 salió por varios medios a nivel mundial la noticia: un calamar gigante adulto atacó finalmente uno de los cebos, lo que permitió que se tomaran más de 550 fotos del animal en su lucha por liberarse (aunque las fotografías fuesen hechas el año anterior). El calamar perdió un tentáculo de 5,5 m de largo en su forcejeo, lo que permitió inferir una longitud total entre los siete y ocho metros.
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. A principios de diciembre de 2006, el mismo equipo liderado por Tsunemi Kubodera consiguió de nuevo capturar y filmar un calamar gigante de la especie
Architeuthis dux en su medio natural y en la superficie (nunca se había conseguido). El día 4 de diciembre de 2006, frente a las islas Ogasawara, se capturó una hembra joven de 3,5 m de extremo y de 50 kg (un tamaño pequeño si comparamos con los 21 m y 275 kg que han llegado a alcanzar algunos individuos de esta especie). Se utilizó cebo de calamar común al final de una cuerda, y se le añadió una cámara. El animal pudo ser llevado hasta la superficie para ser investigado, pero murió.
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Pescadores de Nueva Zelanda podrían haber capturado al calamar colosal de mayor envergadura encontrado hasta ahora perteneciente a la especie
Mesonychoteuthis hamiltoni, con anillos del tamaño de neumáticos. Medios locales dijeron que las estimaciones iniciales hablaban de 12-14 m de longitud y 450 kg de peso, 150 kg más que el siguiente mayor espécimen encontrado. Más tarde, en tierra se verificó un peso de 495 kg y una longitud total de 10 m .
WELLINGTON, Nueva Zelanda – Pescadores de la Antártida capturaron un calamar poco común y peligroso con ojos del tamaño de platos y decenas de afilados garfios para atrapar a sus presas, anunciaron el jueves científicos de Nueva Zelanda.
El enorme calamar capturado, de sexo femenino, es el segundo ejemplar intacto de este tipo de “monstruos” cefalópodos que se encuentra, dijo el biólogo marino Steve O’Shea, del Museo Nacional de Nueva Zelanda.
“He visto 105 calamares gigantes, pero ver uno como éste es algo impresionante”, afirmó O’Shea.
Un barco pesquero capturó el calamar de 150 kilogramos en el subantártico Mar de Ross, a unos 3.600 kilómetros al sur de Wellington.
En el momento de su captura, el espécimen estaba alimentándose de un tipo de pez que puede llegar a medir hasta dos metros de largo. El calamar estaba muerto cuando fue remolcado hasta el barco, y sus restos permanecen ahora en el Museo Nacional de Nueva Zelanda.
El cuerpo del calamar colosal es más grande que el del calamar gigante, que puede pesar hasta 900 kilos en la plenitud de su crecimiento.