Tres de los más grandes éxitos del actor fallecido de un cáncer de páncreas hace dos años,
Dirty Dancing, Point Break y
Ghost, serán objeto de
remakes
El desafío no es menor, ya que se trata de
tres roles inmemorables de Swayze.
Uno de los que ha recogido el guante es
Kenny Ortega, el
director de High School Musical, que se encargará de la nueva versión de
Dirty Dancing donde el astro encarnaba a un profesor de baile en un centro de vacaciones y "escort" ocasional de damas aburridas.
En tanto,
Alcon Entertainment anunció una remake de
Point Break, el inolvidable duelo entre un surfista y asaltante de bancos (Swayze) y el policía que se infiltra en la banda (
Keanu Reaves).
Finalmente, una comedia musical inspirada en la película
Ghost (co-protagonizada por
Demi Moore) se estrenará pronto en Broadway.
Los críticos de cine atribuyen esta
fiebre por Swayze a un
efecto de nostalgia causado por su muerte, algo frecuente cuando un artista deja este mundo y, de pronto, el público recupera el fervor por sus producciones.
Pero en este caso también sucede que fue un actor bastante versátil que pasó del policial y la acción al musical y al romántico, exhibiendo, además de sus dotes interpretativas, su gran talento para el baile.
Claro que, justamente por el nivel de sus actuaciones, el anuncio de una remake
suele caer mal entre los cultores de los films en cuestión. La agencia
Reuters cita un tweet de la falsa cuenta @BettyFckinWhite (por la actriz norteamericana de telenovelas, Betty White) que dice: "¿Rehacen Point Break?
¡Cuidado Hollywood! El fantasma de Patrick Swayze no estará contento!"