Escondía el libro bajo la almohada, junto a su ropa interior, pero un día descubrió con horror que tanto el libro como sus prendas íntimas habían desaparecido. Se enteró de que algunos hombres se dedicaban a robar la ropa interior femenina, pero ese no era su mayor preocupación. Un día el comandante le llamó a su despacho. El libro estaba sobre su mesa y le dijo: “En este libro hay imágenes de hombres sin ropa, ¡desnudos! y tú te has dedicado a copiarlas ¿Cómo pueden gustarte estas cosas?”. Ming estaba tan aterrorizada que rompió a llorar y empezó a creer que realmente tenía un problema mental. Suplicó que no se lo dijera a sus padres. El comandante no informó del incidente, pero ella nunca más vio el libro ni su ropa interior
Hu Ming© – “Patrol”
Hu Ming© – “Thai Masage II”
En 1976 su comandante la envió a formarse como enfermera durante tres meses. En ese tiempo Ming ganó un premio por su trabajo como cuentacuentos con su narraciones animadas con diapositivas pintadas a mano. Su formación como enfermera fue dura y pronto descubrió que la visión de la sangre no era para ella: se desmayó tres veces durante un parto por cesárea. Sin embargo encontró que podía permanecer en la morgue sin mucha dificultad, para sorpresa de los demás enfermeros, que detestaban los cadáveres y con frecuencia le pedían a ella que los acompañara. Hu Ming aprovechó este tiempo para estudiar la anatomía de los muertos, aprendió cómo los músculos envuelven todo el hueso y que el formal dehído vuelve a los hombres de color rojo y a las mujeres, verdes. Su formación también incluía la correcta aplicación de las agujas hipodérmicas. Y para aprender esta técnica practicó consigo misma con una solución salina.
Hu Ming© – “Painting Slogans”
Hu Ming© – “Nurses”
Después de completar su formación fue enviada a un hospital para administrar inyecciones a los soldados. Fue destinada a la sección masculina, donde decenas de hombres hacían fila para recibir su medicación. Ella comprobó que los jóvenes soldados eran tímidos, lo que dificultaba la aplicación de inyecciones en el trasero. Pero algunos hombres no eran tan tímidos y se bajaban los pantalones, lo que permitió a Ming captar esa parte de la anatomía masculina. Ming siguió este trabajo durante un año y esto podría ser una razón de la prevalencia de traseros en su pintura. Durante unos años compaginó la vida militar, en la que llegaría al grado de Mayor, con sus estudios de arte en la Universidad.
Hu Ming© – “He is our Savior”
Hu Ming© – “Genetically Modlfled Food…”
Hu Ming también tubo un papel destacado en el cine, un cine completamente entregado al partido pero que le sirvió de aprendizaje durante cinco años y que le llevaría a adquirir grandes conocimientos en esta materia. Cuando China abrió sus puertas al mundo, Ming aprovechó la oportunidad que se le daba para estudiar inglés en Nueva Zelanda y dejar el ejercito rojo después de 20 años. En 1993 montaría su propio estudio en Auckland, y es entonces cuando utilizará por primera vez el óleo, cuyos colores y texturas le fascinarán convirtiéndose en su material principal. En 1999 llegaría a Australia donde se establecerá definitivamente hasta nuestros días.
Hu Ming© – “Genetically Modified Food”
Hu Ming© – “Genetically Modified Food.”
Hu Ming© – “Enemy Coming And…”
La obra de Hu Ming expresan un culto a la forma femenina. Sus pinturas tienen una gran carga sensual y erótica, representan tanto la fuerza física como la belleza femenina. Sus mujeres están cómodas con la sensualidad de sus cuerpos, ya sea representando jóvenes trabajadoras campesinas o soldados.
Hu Ming© – “Camouflage”
Hu Ming© – “To Stich a Quilt”