patios sacó ventaja de los espacios por el centro en el minuto 3 y llegaron tocando hasta el borde del área, donde
Juan Esteban Labrador bajó una pelota de pecho y de volea le pegó al arco. ¡Gol! La pelota hizo una parábola por encima del arquero y la hinchada local se encargó del resto, gritando con alma y vida el 1 - 0. ¡Pero qué bestialidad la de
Leandro Teixeira! En el minuto 4, el jugador de patios arrancó por la izquierda, desparramó a Dios y a medio mundo, y con un ES PEC TA CU LAR tacazo gozó al arquero... ¡Qué alguien pare a ese enfermo del gol! decía, gritaba, lloriqueaba el técnico rival. Con éste gol el equipo local aumentó su ventaja a 2 - 0.
con sencillez se va ganado