| Staff Retirado Con Honores Denunciante Mítico
| Respuesta: Los espeluznantes experimentos del “ángel de la muerte” 10 días antes de la entrada de las tropas rusas en Auschwitz, Mengele huyó, llevándose, según testigos, una maleta negra. Se supone que allí llevaba los informes de sus carnicerías, muestras de sangre y todo el material de sus archivos. Con un pasaporte falso pasó a Génova, y en 1947 huyó a Sudamérica, asentándose en Buenos Aires, Argentina. Allí no se molestó en cambiar de nombre, porque comprobó que nadie le buscaba. Gracias a la ayuda financiera de su familia, la empresa de fabricación de maquinaria agrícola Karl Mengele e hijos que seguía siendo muy importante, pudo vivir con todas las comodidades, alojado en casas de amigos simpatizantes. Incluso con el tiempo, llegó a crear su propia empresa, una industria farmacéutica veterinaria, en la que figura su nombre real en los estatutos de la sociedad, porque en los procesos de Nüremberg nunca fue mencionado. No fue hasta los años 60 cuando su nombre figuró entre los criminales de guerra buscados. Se divorció por correo de su esposa Irene, y este acta de divorcio fue a parar a manos de Simon Wiesenthal, el cazador de nazis, y comenzó su busca. Mengele fue alertado y escapó de Argentina. Con pasaporte falso se asentó en Brasil,en 1960, acogido por una familia de origen alemán, también subvencionada por la compañía Mengele en Alemania, bajo el nombre de Pedro Gerhard. Luego se trasladó a una favela, donde vivió en una cabaña aislada, siempre con identidades falsas. El agente del Mossad Rafi Eitan seguía sus pasos, pero no lo localizó. Mengele murió el 7 de febrero de 1979 ahogado. La familia que le acogía le llevó a la playa y allí se ahogó. Las hipótesis iban desde que sufrió un calambre, un paro cardíaco o que se ahogó sin más. La versión oficial es que se golpeó la cabeza con un madero mientras estaba en el agua. Lo curioso es que Mengele no sabía nadar. Le enterraron con el nombre de Wolfgang Gerhard. En 1983 fueron exhumados sus restos, y se le identificó por sus incisivos superiores, particularmente separados como se aprecia en las fotografías. En 1992 se confirmó la identificación con análisis de ADN. De la década de los sesenta data una fotografía de un colegio, donde los niños lucen la bandera de Brasil y la esvástica, que fue a parar a manos del periodista Jorge Camarasa. Es la escuela de la aldea Cândido Godói. Esto unido al testimonio de ancianos que recordaban la visita, en los años 60, de un médico alemán que administraba fármacos a las mujeres embarazadas y las extraía muestras de sangre, soltó la liebre. En un pequeño y aislado pueblo de Brasil, Cândido Godói, llamaba la atención la existencia numerosos gemelos, casi todos ellos rubios y de ojos azules. De las 80 familias que viven en un área de 4 Km2, hay 44 pares de gemelos, más del 100% de la media.  Para comprobar esta hipótesis, investigadores de la universidad de Porto Alegre realizaron una serie de pruebas, buscando proteínas especiales en las madres de gemelos, analizando la tierra, el agua, creando mapas estadísticos. Ninguna de ellas sustentaba la hipótesis. Los lugareños habían atribuido esta propiedad al agua de los dos manantiales de la zona, ya que se producen nacimientos de gemelos incluso en los animales. En los análisis del agua no se encontró nada extraño. El doctor Gary Steinman mantiene la teoría de que los embarazos múltiples están ligados a la acción de la hormona del crecimiento. Otro de los sujetos que llamaba la atención de Menguele eran los que sufrían enanismo, sujeto a una falta de hormona del crecimiento, por lo que se especuló que en su tenebroso laboratorio de Auschwitz, Mengele aislara la hormona del crecimiento y diera con la clave de los embarazos múltiples. Pero es mucho pedir a un individuo que aunque tuvo delante de sus narices la respuesta, no dio con ella, porque no era un científico, sino un carnicero. Es suponer demasiado sobre la inteligencia de este tipo. La investigación genética concluyó que toda la población de Cândido Godói proviene de 8 familias alemanas que emigraron a Brasil en el siglo XIX. En un entorno aislado, los genes de esas 8 familias son los que siguen transmitiéndose entre los habitantes del pueblo, donde predomina el pelo rubio, los ojos azules, y los embarazos múltiples, que aunque parezca extraño, son más comunes de lo que se cree. Las doctoras Lavinia Shuler y Úrsula Matte llegaron a esta conclusión después del análisis genético de la población, y tras visitar el cementerio de los primeros colonos alemanes. Por las fechas de nacimiento, también entre estas 8 primeras familias abundaban los gemelos. Mengele quedó impune de sus crímenes, tal vez buscaría más ratoncitos de laboratorio para pasar el rato, pero no logró su objetivo de crear una super-raza, porque en el fondo no era más que un chapucero ególatra y sádico. Los testimonios de quién le conoció y siguió con vida así lo demuestran, como los del médico húngaro Dr. Miklos Nyiszli, un prisionero médico que fue forzado a asistir a Mengele. Publicó sus experiencias en 1946. Entre los pocos gemelos supervivientes está Eva Mozes Kor, que relata: “Cuando el tren se detuvo, escuchamos a muchos nazis dando órdenes afuera. Envolviendo al campo había enormes muros con alambres de púas. Todo allí era de un color tétrico. Uno debía obedecer inmediatamente las órdenes o moría. Debía ser instantáneo, como un flash. Ello decidiría entre la vida en el campo o la muerte en las cámaras de gas. Mi madre nos sostenía a mí y a Miriam, mi hermana gemela de las manos. Nosotras nos quedamos congeladas en ese lugar. Mi madre no nos soltó. Mi padre y mis otros hermanos desaparecieron en la multitud, y jamás los volvimos a ver… De pronto, apareció Mengele gritando en alemán “¡zwillingen, zwillingen!”, es decir “¡gemelos, gemelos!”. Se detuvo frente a nosotras y mirándonos a mi hermana y a mí, preguntó si éramos gemelas. Mi madre no sabía qué decir; sólo atinó a preguntar: “¿es eso bueno?” Allí, un oficial SS ordenó: “¡responda por sí o no!”. Y mi pobre madre dijo “sí, son gemelas”. Mi madre fue enviada en una dirección, y nosotras en la dirección opuesta. Cuando me di vuelta, la vi por última vez, extendiendo sus brazos hacia nosotras…“
__________________ The Shevi return.... |