Denunciante Leyenda
| Respuesta: La verdadera historia de Balian de Ibelin Una paz armada En el año 1184, justo antes de morir el rey leproso, hay alborotos y batallas en las fronteras. La película recoge algunos de ellos, provocaciones del sector belicoso. Pero no afectan al día a día de comerciantes y labradores. Tenemos escritos del viajero andaluz Ibn Jubayr, que visita Damasco ese año, y muestra su sorpresa al ver que a pesar de la guerra las caravanas van y vienen sin problemas de El Cairo a Damasco cruzando el territorio de los que los árabes llaman “los frany” (los francos, y por extensión los cristianos latinos): “los cristianos cobran a los musulmanes una tasa que se cobra sin abusos. Los comerciantes cristianos pagan, a su vez, derechos por sus mercancías cuando cruzan el territorio de los musulmanes. Se entienden a la perfección y se respeta la equidad. Los guerreros se ocupan de la guerra pero el pueblo permanece en paz”. Este es el estado de cosas que Saladino intenta mantener. Cuando muere en 1185 el rey leproso con 25 años, deja el trono a su sobrino Balduino V, un niño de 6 años, y la regencia a Raimundo, conde de Trípoli, que enseguida pacta una tregua de cuatro años con Saladino. Pero al año siguiente, en 1186 muere el pequeño rey. Guido y Sibila, reyes de Jerusalén Como hemos visto, la película cambia muchas cosas: ni Balian está solo, ni es un joven recién llegado, ni se acuesta con Sibila, ni ésta ha sido injustamente casada. Cuando muere el niño rey, los dos bandos se mueven. Por un lado están los barones nativos: Gualterio de Cesarea, Reinaldo de Sidón, Raimundo conde de Trípoli, los hermanos Ibelin, la reina María y su hija Isabel con su esposo Hunfredo de Torón, de la familia del belicoso Reinaldo de Chatillon. Su único aliado en Jerusalén son los Caballeros Hospitalarios. Por el otro bando están los Lusignon con Sibila, la Iglesia controlada por Heraclio, el nuevo gran Maestre del Temple (que no es Reinaldo de Chatillón, como parece en la película, sino Gerardo de Ridfort, aquel joven flamenco despechado), y el pueblo de Jerusalén, que odio a Guy de Lusignon pero apoya a su esposa Sibila. Con estos apoyos, el patriarca corona a Sibila... y ésta toma otra corona y la ciñe sobre la cabeza de su esposo Guy. El bando de los barones nativos estaba dispuesto a rebelarse y postular por el joven Hunfredo... pero éste, aterrado, sin ganas de ser rey, se fuga de Nablus (el territorio de Balian y su esposa la reina María), acude a donde Sibila y se entrega al bando de Jerusalén. Esto hunde la resistencia de los barones nativos: Raimundo se retira a su ducado de Trípoli, Balduino de Ibelin se marcha a servir al rey Bohemundo de Antioquía y el resto, de mala gana, aceptan a Guy de Lusignan como rey de Jerusalén. Llega la guerra Como recoge la película (excepto en que Guy no estaba presente) Reinaldo de Chatillon ataca una caravana musulmana, mata a todos los soldados y esclaviza y encierra a todos los civiles. Los musulmanes piden la libertad de los prisioneros y una gran indemnización. Guy no puede controlar a Reinaldo, que es quien le mantiene en el trono y se niega a pagar. Por lo tanto, llega la guerra con Saladino. Los cristianos de otros reinos no quieren meterse en una guerra absurda provocada por un descontrolado: Bohemundo de Antioquía renueva la paz con Saladino. Raimundo desde Trípoli concierta con el líder musulmán una tregua para su condado y para Galilea (que pertenece a su esposa aunque es tributario feudal de Jerusalén). Guy y los suyos se enfurecen contra Raimundo, y quieren atacarlo, pero nuestro Balian de Ibelin intenta evitar la guerra civil y consigue que el rey le haga formar parte de una embajada para negociar con Raimundo. Por esta embajada sabemos que Balian era un hombre religioso –no menos que la media de su época, al contrario de cómo nos lo presentan en la película- porque los cronistas recogen que, recordando que era víspera de San Felipe y Santiago, desvió su camino hacia Trípoli para pasar la noche en casa del obispo de Sebastea (la antigua Samaria), con quien charló toda la noche y con quien celebró misa al alba. |