LA ORIGINALIDAD HA MUERTO EN EL CINE Y EN LA TELEVISION DESDE HACE MUCHO TIEMPO!!

Para que todos estemos de acuerdo en lo que es un remake, se han eliminado todas aquellas películas que, aparte de ser nuevas versiones de cintas anteriores, también se basan en algún material previo de origen no cinematográfico. O sea, que todos los filmes adaptados de novelas (
El Halcón Maltés,
Tú a Boston y yo a California,
Ben-Hur,
Los Diez Mandamientos,
El Fuego de la Venganza), obras de teatro (las mil versiones de
Luna Nueva,
Tienes un e-m@il), e incluso hechos o personajes reales (
Evasión o Victoria,
Dos Hombres y Un Destino,
El Precio del Poder) se quedan fuera de la lista automáticamente, aunque estén basados en una cinta anterior. Tampoco se incluyen películas que se inspiran vagamente en otras, como homenaje o influencia más que como adaptación, ya que tuvieron
su propio top hace un par de semanas. Y por supuesto, tampoco hay sitio para los remakes de sobra conocidos, como
Por un Puñado de Dólares,
Los Siete Magníficos o
12 Monos, películas que si uno tiene un mínimo interés en el séptimo arte sabe que son versiones. Las restantes han sido ordenadas en función de la popularidad de la nueva versión y del desconocimiento del original.
Menciones especiales: - El Jinete Pálido: Algunos ya lo sabréis, pero este western de
Clint Eastwood es una versión del clásico de 1953
Raíces Profundas, en donde
Alan Ladd encarnaba a un pistolero que defiende a una familia de un ambicioso ranchero.
- Granujas de Medio Pelo: Aunque
Woody Allen suele escribir guiones originales, en esta ocasión se inspiró en la cinta de 1942
Lacerny, Inc., en donde
Edward G. Robinson pasa por las mismas desventuras criminales que el genio judío.
- Always (Para Siempre): El dramón de
Steven Spielberg es un remake de
Dos en el Cielo, película que
Victor Fleming realizó en 1943, y en donde
Spencer Tracy tenía el papel de ángel guardián que en la nueva versión le correspondió a
Richard Dreyfuss.
Julie Andrews tiene una especie de ‘trilogía musical’ compuesta por
Mary Poppins,
Sonrisas y Lágrimas y esta película, la menos conocida de las tres, sobre una mujer que se hace pasar por hombre para triunfar en el teatro. Pero ninguna es una idea original. La primera es una adaptación de un libro, la segunda se basa en un hecho real, y la que nos ocupa es la cuarta adaptación de un musical alemán de 1933, titulado
Viktor und Viktoria. Ese mismo año se hizo una versión francesa de la historia (
Georges et Georgette), dos años más tarde fueron los ingleses los que le dieron su interpretación a la historia (
First a Girl, a la que corresponde la imagen), y en 1957 los propios alemanes hicieron un remake del film con el mismo título. Así que era cuestión de tiempo (49 años para ser preciso) antes de que Hollywood se fijase en esta mina de versiones.
Uno de los éxitos del cine francés en 2004 fue este drama sobre un profesor que enseña a sus alumnos a cantar en un colegio francés de la posguerra. Sin embargo, en ningún momento nos percatamos de que este taquillazo ya tuvo lugar en 1945, fecha en la que se estrenó
La Cage aux Rossignols. La película de Jean Dréville fue incluso nominada al Oscar a mejor guión en 1948, reconocimiento que ya predecía las dos menciones que tuvo para la academia el film de
Christophe Barratier. La historia es básicamente la misma, con la única diferencia de que, al estar situadas aproximadamente en el mismo año, una es una cinta de época y la otra es contemporánea. Además, el actor encargado de dar vida al profesor en la original,
Noël-Noël, es considerablemente más apuesto que el pobre
Gérard Jugnot. ¿Tardará mucho Hollywood en hacer una versión propia?
He aquí el caso más polémico de la lista. En principio, la película de
Michael Bay es una historia original, y sus títulos de crédito así lo siguen reconociendo. Sin embargo, poco después de su estreno los productores de
Parts: The Clonus Horror, una olvidada película de terror y ciencia ficción de 1979, demandaron a DreamWorks por plagio. La causa fue llevada a los tribunales, pero el litigio se resolvió con un acuerdo confidencial entre las partes, que según el guionista del film original asciende a siete cifras. Podemos concluir pues que las similitudes entre ambas historias (con clones empleados como donantes de órganos para personas importantes) no son casuales. Las diferencias, de hecho, se basan más en la espectacularidad de la cinta de Bay que en la sustitución de
Dick Sargent por
Ewan McGregor o en los cambios hechos en la historia.
En 1956,
Glenn Ford protagonizó una película que pasó desapercibida incluso en su día:
Rapto. Dirigida por el televisivo Alex Segal, contaba en el reparto con
Donna Reed y
Leslie Nielsen. La historia se desarrollaba en apenas 24 horas y en un único escenario: la casa de los protagonistas, una pareja cuyo hijo es secuestrado. Y en lugar de pagar el rescate que los secuestradores piden, el padre de familia decide aparecer en televisión y ofrecer ese dinero a quien encuentre a su hijo y coja a los raptores, vivos o muertos. Un drama de personajes tenso que, cuarenta años después,
Ron Howard convirtió en un rutinario thriller de excesiva duración donde se añaden varias subtramas y una veintena de personajes, entre ellos los secuestradores, que no aparecen en la original. Con lo cual, por cierto, se reduce el suspense y no se profundiza en nada que merezca la pena.
James Cameron no es conocido precisamente por la originalidad de sus ideas. Entre coger prestadas cosillas de otras obras y hacer secuelas de películas (propias y ajenas), su trayectoria es más la de un artesano que la de un creativo. Resulta pues muy curioso que esta comedia de acción con
Arnold Schwarzenegger sea una de las pocas cintas de su filmografía que el público general considera novedosas, ya que es la única ocasión en la que James ha rodado un remake. En concreto, es la versión americana de la comedia francesa
La Totale!, dirigida en 1991 por
Claude Zidi. En ella,
Thierry Lhermitte interpreta a un espía que descubre que su mujer le engaña con un tipo que se hace pasar a su vez por espía. La diferencia, aparte de los músculos de los protagonistas, está en que la versión Hollywood le da más importancia a la trama de acción que investiga el protagonista, mientras que la francesa se centra más en la comedia de enredo.