Un grupo de chicas se encuentra platicando; una de ellas se dirige a las demás y, con petulancia, les pregunta:
"¿Por qué le gustare tanto a los hombres? ¿Será por mi pelo?"
"No", responden las amigas.
"Entonces, ¿será por mis ojos?"
"No".
"¿Por mi cuerpo?"
"No".
"Me doy", dice suspirando.
"¡Acertaste!", responden todas a coro.