Esos cabezas de chorlito representan la mayoría de la población y son esos seńores que necesitan a un locutor de cabecera (Gordo Remora) para que les convenza de como es la realidad histórica y la actualidad diaria. Son incapaces de pensar por si mismos y cuestionarse nada. Cuando pasa algo corren a escuchar a su locutor para que les explique lo que está pasando.