
Con los amos de las corporaciones ocurre un poco igual. El que llega a la cima de una gran empresa, es porque trabaja para “la organización” siendo consciente de ello, en mayor o menor medida. La cosa no es tan sencilla como decidir ser un conspirador a cambio de un buen puesto. Para poner un ejemplo, hablamos de esos niños de familia adineradas, en cuya familia hay tradición masónica, que estudian en colegios Jesuitas, que posteriormente pasan a estudiar en determinadas universidades, y que finalmente terminan siendo colocados al frente de determinadas empesas. Esas persona siempre tienen a gente por encima de su organización, ya sean accionistas… o superiores de la logia correspondiente. HAn sido educados en una concepción del mundo, y de la economía… basada en el beneficio, en el trabajo, en el rendimiento, en la productividad. Todo esto es un aspecto clave en los planes del 666, en cuanto a que la sociedad se desprenda de determinados valores humanos, en beneficio de la rentabilidad económica, la competenca, etc. Y en la mayoría de los casos, las personas que están al frene de las empresas, no son conscientes de en que están partcipando realmente. Simplemene dan por buenos unos valores eltistas en los que han sido educados, y que no son tan positivos.