| Denunciante Aprendiz
| Respuesta: Me fui de juerga con los amigotes de mi Marido!
Total que llegamos a la fiesta y entrando, luego, luego capté las miradas de hombres y de mujeres, además José también había sido invitado a esa reunión y en cuanto entramos, me barrió de pies a cabeza y me susurro al oído que estaba preciosa; a su vez, Jorge me decía que me quería coger en ese momento pero le respondí que no comiera ansias, que tenía toda la noche para metérmela. Luego pasaron los tequilas y los brandys, también me tomé dos tequilas y ellos como cinco o seis cada uno, también bailé con ambos sin algún problema hasta que José me preguntó al oído a qué me habían sabido su esperma, le respondí que me había quedado con las ganas de sentirlos pero no en mi boca, si no en mi vagina; inmediatamente pude observar que se encendió, pues se puso colorado.
Después me enteré que le dijo a mi amante que me la quería meter y Jorge le contestó que venía con él y que me dejara en paz. Al escuchar eso, les hablé a ambos y le dije que estaba con ellos porque quería estar, que nadie debería de sentirse mi dueño, ni mi acompañante y que si quería, me podía ir con quien me gustara de la fiesta; obviamente, los dos se quedaron callados y no discutieron más. Posteriormente, me tomé dos tequilas más y creo que ellos también dos y ya pasadas las tres de la mañana, le dije a Jorge que nos fuéramos y para mi sorpresa José dejó su coche en el estacionamiento y se subió con nosotros.
Así pues, mi amante iba manejando, después manejé yo y luego José pero ya me imaginaba con dos fierros dentro de mi cuerpo en algún hotel y durante el trayecto, les empecé a sobar sus reatas por encima de los pantalones, luego les bajé sus respectivas cremalleras y les saqué las vergas erectas. De esa manera, primero me agaché a mamar la de Jorge mientras José me acariciaba las nalgas, después me volteé con José y se la mamé pero no iba en la cuarta chupada cuando la cabeza de su verga chocó con mi garganta y empezó a venirse, entonces no me aparté, si no que al contrario, empecé a mamársela con más fruición, sintiendo cómo se me resbalaba el semen por mi garganta.
Al darse cuenta, Jorge se molestó y le gritaba a su amigo “¡no mames, cabrón, no te pases, pinche Pepe, no te vengas en su boca, güey!, ¡no mames, cabrón!” pero no me quité hasta que dejó de eyacular dentro de mi boca. Al ver enojado a Jorge, le dije que no se pusiera payasito, que si no se acordaba de la primera noche que subió a mi cuarto, después que bajé a ver a mi esposo, cuando José se había venido en mi boca y que si no recordaba, él me había besado y saboreado el semen de su amigo. Los dos se quedaron callados, luego le pedí a José que manejara, ya que quería sentir la verga de Jorge en mi puchita, inmediatamente se pasó al volante y Jorge y yo empezamos a acariciarnos en la parte trasera del automóvil.
En unos minutos, mi amante me zafó el brasier y me quitó la tanga, la que le aventó a su amigo, enseguida vi como José tomó mi prenda y empezó a olerla mientras observaba por el espejo cómo Jorge me acariciaba, cómo me mamaba los pechos, cómo me abrió las piernas y cómo me lengüeteaba la pepa. Uno de mis pies quedó junto a la cabeza de José, quien inmediatamente me quitó la zapatilla y empezó a lamerme mi pie; en ese momento, Jorge lograba ensartarme con su arpón bien parado y se me deslizó hasta adentro sin dificultad alguna, creo que soy más puta de lo que pensaba, además sentía una sensación de placer y de nerviosismo, ya que José se había detenido a la orilla del camino y en lo que Jorge me la metía, él me metía la lengua entre los dedos de mi pie.
Jamás había sentido tan rico como esa vez, sentía la verga de Jorge hasta el tronco y la lengua de José en mi tobillo y fue tanta la excitación que alcancé un orgasmo como nunca antes lo había sentido; en esos instantes, sentí el esperma de Jorge entrando en mi cuerpo, lo sentía en cada empujón y más y más semen se depositaba en mi interior. Al mismo tiempo, yo vibraba de placer, a tal grado que le dije que no se vaciara del todo, que quería también su leche en mi boquita, cosa que no pude conseguir, ya que se vino totalmente.
Al ver esa candente escena, José no pudo aguantarse más y con el fierro bien parado, le pidió a Jorge que se quitara, pues me la quería meter inmediatamente y de no muy buena gana, se apartó y enseguida José me montó, pues como ya me había dado cuenta, era un eyaculador precoz y se vino casi luego, luego, ¡imagínense, ahora tenía dos clases de semen en mi vagina!. Afortunadamente, tengo un dispositivo intrauterino porque si no, quedaría embarazada y quién sabe de quién.
En esas estábamos cuando se acercó un automóvil con luces altas y torreta, ¡era la policía!, enseguida me bajé la blusa y la falda pero no encontré mi zapatilla y además, vieron mi tanga encima del tablero del coche. Entre Jorge y José hablaron con ellos, no sé cuánto dinero les dieron y no sé qué les dijeron, sólo sé que uno de los policías me preguntó si estaba a la fuerza con esos hombres y que si era una puta, le respondí que estaba por mi gusto y que no era puta, ja, ja, si supieran que me las como a puños, además de que aunque me bajé la blusa, mi brasier estaba desabrochado y se me veían las tetas.
Acto seguido, revisaron el auto, luego me dieron mi tanga y uno de los policías hasta me ayudó a ponerme la zapatilla, diciéndome que tuviera cuidado, que luego violaban a las chicas y las mataban, que nos retiráramos de ese lugar y que para eso había hoteles. Ya en el camino, me entró un gran cansancio por las emociones que había vivido esa noche pero José me quitó la tanga y no me la dio. Al final, me dejaron muy cerca de mi casa, ya para entrar en la misma y así, sin cambiarme, me quité las zapatillas y me metí a la cama, donde dormí muy rico, tan sólo pensando en la aventura que había pasado.
THE END?
__________________ Sólo Porque Alguien No Te Ame Como Tu Quieres, No Significa Que No Te Ame Con Todo Su Ser. Gabriel García Márquez! |