estructura
La palabra latina structura, de donde proviene este vocablo, se formó a partir del verbo struere 'acomodar en pilas, apilar', que a su vez proviene de la raíz indoeuropea ster- 'desplegar'. Una vez que los romanos le dieron al verbo struere la denotación arriba indicada, se formó no solo estructura sino también una larga familia de palabras en la que se cuentan verbos y sustantivos, cuyos significados se determinan mediante el uso de sufijos, tales como construir, mediante el prefijo con-; reconstruir, mediante los prefijos re- 'de nuevo' y con-; destruir, mediante el prefijo des-; instruir, 'suministrar a alguien elementos internos, como el conocimiento', mediante el prefijo in-; obstruir, mediante el prefijo ob- 'contra'.
De instruir se derivó también instrumento. El prefijo in- tomaba a veces en latín la forma indu, con lo que instruir dio lugar también a industria y sus derivados.
Anteponiendo el prefijo super- tenemos superestructura, originalmente, 'algo que está construido encima'.
En los primeros años del siglo XX, el lingüista suizo Ferdinand de Saussure tomó la palabra para explicar su teoría del lenguaje humano, que concebía como una estructura binaria. Este enfoque influyó luego sobre otras ciencias y disciplinas, como la Antropología y la Filosofía, en las que se desarrollaron corrientes estructuralistas basadas en las ideas de Saussure.
El uso más antiguo de estructura documentado en nuestra lengua data de la primera mitad del siglo XVII, cuanto Enrique de Villena publicó su Traducción y glosas de La Eneida. Veámoslo en este trecho:
SABIDA por Añio rey de los ombres de aquella isla e saçerdote de Phebo, nuestra venida, saliónos a resçebir al camino, las sagradas guarnesçido sienes con guirlanda de laurel coronado. Conosçió el antiguo Anchises, amigo suyo; e, dadas las manos, resçebido alegremente, entramos en el templo, adorando en la estructura ho hedifiçio antiguo.