Respuesta: La esposa de mi tio
Tu historia me hizo recordar como perdí mi virginidad. Era joven y fue con una vecina de mi madre. Una Señora espectacular de 42 años que había enviudado hacía unos meses. Tenía un hijo y una hija de los que yo era amigo, por lo que paraba mucho en su casa.
Como sus hijos estaban en el ejército solía avisar a mi madre para que yo fuera a ayudarla en alguna cosa de la casa.
Recuerdo que era pleno mes de agosto, con mis recién cumplidos. Recuerdo que las Sras. siempre le decían a mi madre que iba a ser un rompecorazones, que con los ojazos azules y la buena presencia ligaría mucho.
En fin, esta vecina de mi madre (ya os la describiré detalladamente, pero decir que estaba espectacularmente) la avisó para que fuera a ayudarla a rodar un armario. Acudí.
Cuando me abrió la puerta pude ver aquella pedazo de criatura con un minivestido amarillo ajustadísimo que le dejaba entrever el tanga y los pezones de sus enormes pechos. Creo que notó como la miré. Ella también lo hizo.
Estaba intentando rodar un armario para hacer unos cambios en su habitación. Me puse a empujar y ella tras de mí me ayudaba. Sus pechos golpeaban mi espalda, estaban durísimos, creo que estaba cachonda. Mi poya estaba durísimo. Nunca había estado con una mujer en plan follar. Tenía amigas que siempre me dejaban a medias, no se dejaban penetrar. Ese día noté que todo iba a ser diferente.
Cuando me giré encontré su cara justo frente a la mía, nos miramos intensamente y me besó, le correspondí, y me introdujo su lengua en mi boca. Me comió literalmente la boca. La agarré fuerte por el culo y la apreté junto a mí. Notó la dureza de mi poya (19 cm bien gorda). Metió su mano por dentro de mi calzón y dijo ohh!
Se agachó y comenzó a olerla, y a pasar la lengua gimiendo hasta que la introdujo en su boca y comenzó a chupar. No pude aguantarme y me corrí, la chingué enterita. Ella se limitó a tragar y seguir chupando. Me la puso dura de nuevo y acto seguido se quita el vestido y el tanga y se acuesta sobre su cama abriéndose enterita, invitándome a lamerle su coño.
Ver aquella rubia, con el cuerpo bronceado (solo se le distinguía la marcha de su bikini) y su coño rasurado me puso loco. Disfruté comiéndole el coño, oírla gemir, decirme así, sí, sí, sigue así, mientras sus flujos bañaban mi boca, sus muslos y las sábanas. Nunca había visto un coño expulsar tanto flujo.
Cuando me pidió que la penetrara lo hice sin rechistar. Por fin mi poya iba a introducirla en un coño.
Cuando la metí gimió y me dijo muévete, no pares
Entre las ganas y el querer complacerla estuve follándomela fuertemente durante un buen rato. Notaba como jadeaba, como respiraba entrecortadamente, sabía que estaba disfrutando. Yo sólo notaba mi poya empapada de sus orgamos. Me corrí nuevamente pero fuera para no embarazarla. Le gustó pero me dijo que quería más, pero que no tuviera pena de correrme dentro de su coño, que no pasaba nada.
La parte que más me gustó fue cuando se puso a 4 patas y me dijo que la foyara fuerte. Así lo hice mientras apreciaba su culo, nalgas, pies, espalda, etc. Tardé más en correrme, pero ella parecía pasarlo bien. Me corrí dentro de su coño como ella quería. Me desvirgué así. Fue genial, repetimos durante una temporada.
Última edición por ! Master !; 20-04-2011 a las 12:50:07
Razón: Se edita
|