| Recien Registrado | Respuesta: depilacion y masturbacion....el mejor 2x1!!!!
Lógicamente ahora Juan no podía mirar para otro lado que no fuera mi cuerpo desnudo, no tenía ningún otro sitio hacia donde desviar su mirada ya que mirara hacia donde mirada mi cuerpo siempre estaba delante. Entonces Eva empezó a darle conversación a su marido.
EVA: Ana es la chica de la que te he hablado alguna vez.
JUAN: Ya me lo he imaginado, realmente es muy hermosa.
Tenía girada mi cabeza hacia él y pude ver como su mirada recorrió todo mi cuerpo de arriba abajo mientras decía esto. Su voz era un poco tímida, supongo que la situación le tenía un poco nervioso. Me empecé a sentir un poco excitada, me entraban ganas de juntar y apretar mis piernas por el cosquilleo que empezaba a invadir mi vagina, pensé que era posible que estuviera empezando a lubricarla y que eso me podía poner en una situación un poco embarazosa ante Eva a la que todavía le faltaba toda esa zona por depilar. Intenté entrar en la conversación para desviar mis pensamientos.
YO: Gracias por el piropo, ya veo que habéis hablado de mí, espero que bien.
EVA: Varias veces le he comentado a Juan que viene una chica muy guapa y con muy buen cuerpo y que debes de ser la envidia de las demás chicas.
YO: No creo que sea para tanto.
JUAN: Vaya que no, es mejor de lo que imaginaba, y eso que imaginaba mucho.
Eva y yo nos reímos, Juan estaba embobado mirándome mientras su mujer terminaba de depilarme las piernas, primero la izquierda y luego la derecha. Al cabo de unos veinte minutos acabó con las dos.
EVA: Date la vuelta que te daré una pasadita por la parte de atrás de las piernas.
Me dí la vuelta sin bajarme de la camilla y me apoyé en los codos dejando mis pechos sin aplastar contra la camilla y ante los ojos de Juan. Tengo que decir que casi no me cuelgan nada ya que los tengo muy firmes. Mi silueta debía de ser como la de los anuncios ya que tengo un culo un poco respingón y pensé que Juan debía de estar disfrutando un rato largo con lo que tenía ante él.
Eva me depiló las piernas por la parte de atrás mientras seguimos hablando de banalidades los tres. Al cabo de quince minutos terminó.
EVA: Date la vuelta, ¿cómo quieres el pubis?
Me hizo esta pregunta porque ya sabe que hay veces que le pido que me lo depile totalmente, otras veces me dejo unos pocos pelillos en línea recta sobre mi chocho como si fuera una prolongación de la rajita, otras veces le pido un triangulito, nunca le pido lo mismo dos veces seguidas.
Me giré de nuevo quedando boca arriba con la mayor naturalidad, me iba poniendo en las posturas que me pedía Eva exactamente igual a como lo habría hecho si Juan no hubiera estado presente.
YO: Pues la verdad es que no lo había pensado ¿Qué me propones? Dame tú alguna idea.
Separé mis piernas para que pudiera trabajar dejando que colgaran de rodillas para abajo una por cada lado de la camilla. Mi sexo estaba expuesto ante ella pero no ante Juan ya que la situación de la silla no le permitía poder vérmelo de frente.
EVA: Lo que quieras, yo quizá lo depilaría todo, hace tiempo que no te lo depilas entero.
YO: ¿Tú que opinas Juan? Si fuera para ti ¿Cómo te gustaría verlo?
Se hizo de nuevo un silencio de pocos segundos hasta que Juan decidió contestar.
JUAN: Pues no se, no he visto como ha quedado otras veces y no sé lo que te gusta a ti.
YO: Pues mala respuesta me estás dando. Me gustaría conocer la opinión de un hombre o sea que si no te importa levántate y dime como te gustaría que quedara si fuera para que tú lo disfrutaras. Imagínate que eres mi marido, o mejor aún, imagínate que eres mi amante ¿cómo te gustaría que me arreglara el chocho?
Me volví a sorprender de mis palabras, pensé que era posible que Eva se enfadara conmigo pensando que intentaba ligarme a su marido y que me dijera cualquier cosa o que me insultara, pero no lo hizo y reaccionó de una manera muy natural.
EVA: Venga Juan, danos tu opinión de hombre. ¿Cómo le gustaría a un hombre ver el coño de esta chica?
Juan se levantó, se situó entre mis piernas, se agachó ligeramente y me miro el chocho desde pocos centímetros de distancia. Yo me quedé pensando por un instante en la situación. Estaba tumbada desnuda sobre una camilla, sin nada que me tapara ni un poro de mi piel y con mis piernas colgando por los laterales de la camilla de manera que mi sexo estaba perfectamente ofrecido. Eva y su marido estaban los dos ante mi coño mirándolo en primer plano y con mis tetas en segundo, ellos estaban vestidos y me miraban el coño con total naturalidad.
Pensé que en esta postura era posible que mi chocho quedara muy bajo y eso dificultara su visión así que levanté las piernas, puse los pies sobre la camilla con las piernas dobladas y separé mis rodillas lo máximo que pude hasta que quedaron prácticamente en la misma horizontal que la camilla. De esta manera mi vagina se debía de estar viendo perfectamente sin que quedara nada para la imaginación y seguramente se me veía hasta el agujero del culo.
En ese instante noté claramente como mi vagina empezó a lubricarse, la excitación me subió de golpe y no pude evitar que mi sexo se mojara.
JUAN: Yo creo que estaría bien que lo sacaras todo hasta aquí.
YO: Desde aquí no veo nada, no sé hasta donde te refieres. Traza una línea con el dedo para que yo sepa lo que quieres decir. Pon el dedo sin miedo que no muerde.
EVA: Bueno... parece que la cosa se está poniendo calentita, venga Juan, hazle caso y enséñale lo que quieres decir.
Juan acercó su dedo a mi entrepierna y me dibujó un triángulo en la parte superior de mi raja.
JUAN: Yo dejaría un triángulo minúsculo aquí.
YO: Y ¿qué quitarías?
JUAN: Pues... lo demás.
YO: Hasta donde, toca todo lo que quitarías para que yo lo sepa.
Juan me miró con una mirada diferente a la que tenía hasta ahora, sus ojos cambiaron y su mirada en estos momentos cambió de golpe, ahora era de auténtico deseo, se le notaba que estaba excitado y que estaba deseándome.
JUAN: Pues mira, yo quitaría todo esto.
Pasó su dedo sobre los labios de mi sexo y por toda la raja entreteniéndose mientras sobaba mi coño y mientras iba diciendo cosas como 'estos pelos también habrá que quitarlos, y estos también'. Me encontraba muy excitada y notaba como mi vagina no paraba de lubricar, estaba empezando a descontrolarme, deseaba tener sexo y cada vez lo necesitaba más. Los dedos de Juan recorrían mi rajita una y otra vez, la sensación era muy gustosa, quería que siguiera tocándome, quería que no dejara nunca de tocarme.
YO: Y por el interior de mis labios ¿no hay pelos?
JUAN: Espera que lo miro.
Juan separó los labios de mi sexo y al instante pude notar otro chorretón de flujo por el placer que me daba la situación que estaba viviendo, Juan me iba diciendo cosas como 'si, por aquí hay pelos, y por aquí también' 'por aquí parece que no hay, aunque habrá que asegurarse' mientras me iba pasando sus dedos por el interior de mis labios. Me sentía terriblemente excitada, mi sexo no paraba de lubricar pidiendo una buena sesión de sexo a gritos, y yo no podía evitar moverme pausadamente subiendo y bajando mi cadera como si estuviera follando con alguien. Me estaba comportando como nunca imaginé que pudiera haberlo hecho, pero estaba disfrutando mucho de lo que estaba haciendo y sintiendo. El movimiento incesante de mis caderas les estaba dejando bien claro a los dos mi enorme estado de excitación.
Eva no perdía detalle de todo lo que hacía su marido y miraba mi coño con una sonrisa.
EVA: ¿Y por aquí?
Ahora el dedo de Eva se sumó a los de Juan y yo no pude evitar un enorme gemido.
YO: ahhhhhhhhh, seguir buscando, no vaya a ser que se te olvide alguno, buscar bien por dentro ahhhhhhhhhhhhh.
Juan introdujo uno de sus dedos en el interior de mi vagina y eso terminó de volverme loca del todo.
YO: ahhhhhhhhhh busca bien, busca ahhhhhhhhhhhh ahhhhhhhhhh
Mis caderas no paraban de subir y bajar, ahora a un ritmo más acelerado. Miré a Eva y ella me miró a mí con una sonrisa de satisfacción.
EVA: No te preocupes nena que vamos a buscar por todos los rincones. Los dos repasaremos todo para estar seguros que no queda ni un pelo. Tú sólo preocúpate de disfrutar como la buena puta que estás hecha.
Pude notar como Juan me metió un segundo dedo y empezó a frotarme la pared delantera del interior de mi vagina, estaba a punto de correrme, no quería hacerlo, deseaba alargar este instante lo máximo posible, el placer era inmenso y no deseaba que se acabara tan pronto. Juan sacó los dedos de mi interior.
JUAN: Perdona un momento, no puedo más.
Se desabrochó rápidamente el pantalón y se lo sacó dejándolo tirado en el suelo, luego hizo lo mismo con los calzoncillos y con la camisa y se quedó desnudo igual que lo estaba yo. Me quedé mirando su polla erecta, no era nada del otro mundo pero tampoco tenía nada que envidiar a ninguna otra, en ese momento me pareció hermosa, muy hermosa. Me volvió a meter dos dedos en mi interior y a la vez se empezó a masturbar. Se había colocado en el lateral de la camilla para que yo pudiera verle como se tocaba la polla. Alargué mi brazo y se la agarré obligándole a que la soltara él.
YO: Déjame que te lo haga yo. ahhhhhhhhhh tu sigue buscándome pelos y yo te hago un buen masaje a ti ahhhhhhhhhhhh ahhhhhhhhhhhhhh.
Última edición por ! Master !; 02-04-2011 a las 13:15:53
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