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Antiguo 23-02-2011 , 23:34:27   #6
EL PAISA701
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Predeterminado Respuesta: "la real esencia de la materia"

Esa Existencia Es "el Alma".


La suma de percepciones que llamamos "mundo material" es un sueño observado por esa alma. Así como el cuerpo que poseemos y el mundo material que vemos en sueño no tienen ninguna realidad, el universo en el que estamos instalados también carece de todo tipo de realidad material. La existencia real es el alma.


La materia consiste simplemente de percepciones contempladas por el alma. Las existencias inteligentes que escriben y leen estas líneas no son, cada una de las mismas, un montón de átomos, moléculas y la reacción química entre ellos, sino "almas".

La Verdadera Existencia Absoluta

Todo lo enunciado nos enfrenta con una cuestión muy significativa. Si lo que reconocemos como el mundo material está comprendido, simplemente, de percepciones visualizadas por el alma, ¿cuál es la fuente de las percepciones? Para responder a ello tenemos que tomar en consideración que la materia no tiene una existencia que se autogobierne o controle por sí misma. Puesto que la materia es percepción, es algo "artificial".


Es decir, esa percepción debe haber sido causada por otra fuerza o autoridad, lo cual significa, seguramente, que debe haber sido creada. Además, esa creación debería ser continua, ininterrumpida. Si no hubiese una creación coherente y continua, lo que llamamos "materia" desaparecería y se perdería. Se puede hacer una semejanza con la TV en la que se ve una imagen en tanto la señal continúa siendo emitida. Entonces, ¿qué es lo que hace que nuestra alma observe las estrellas, la tierra, los árboles, las personas, nuestro cuerpo y todo lo que vemos?


Es muy evidente que existe un Creador supremo, Quien ha creado todo el universo material, es decir, la suma de las percepciones; es el mismo que continúa Su creación incesantemente. Y puesto que este Creador exhibe una creación tan magnífica, seguramente tiene un poder y una potestad eternos.

Este Creador se nos presenta El mismo por medio de un libro que creó dentro del universo de las sensaciones que El produjo. Y a través de ese libro se describe a Sí mismo y describe el universo y la razón de nuestra existencia.


Ese Creador es Dios y el nombre de Su Libro es El Corán.
Que los cielos y la tierra, es decir, el universo, no es estable; que la existencia de éste es posible solamente por medio de la creación de Dios y que desaparecerá cuando El finalice esta creación, se explica en el Corán como sigue: Dios sostiene los cielos y la tierra para que no se desplomen. Si se desplomaran no habría nadie, fuera de El, que pudiera sostenerlos. Es benigno, indulgente. (C. 35:41)


Como mencionamos al comienzo, algunas personas no comprenden verdaderamente a Dios y se imaginan que se trata de una existencia presente en alguna parte de los cielos, sin intervenir realmente en los asuntos del mundo. El fundamento de esa lógica yace en pensar que el universo es una conjunción de materia y que Dios se ubica "por fuera" del mundo material, en un lugar apartado.



La creencia en Dios se limita a ese tipo de comprensión en algunas religiones falsas.
Sin embargo, como hemos considerado hasta ahora, la materia se compone solamente de sensaciones. Y la única existencia real absoluta es Dios, es decir, lo único que existe es Dios: todo, excepto El, son imágenes reflejas de la existencia. En consecuencia, es erróneo concebir a Dios como una existencia exterior separada o fuera del conjunto de la materia. Ciertamente Dios está "en todos lados" y lo abarca todo. El Corán lo explica así: ¡Dios! No hay más dios que El, el Viviente, el Subsistente.


Ni la somnolencia ni el sueño se apoderan de El. Suyo es lo que está en los cielos y en la tierra. ¿Quién podrá interceder ante El si no es con Su permiso? Conoce su pasado y su futuro (el pasado y futuro de los seres humanos), mientras que ellos no abarcan nada de Su ciencia, excepto lo que El quiere. Su Trono se extiende sobre los cielos y sobre la tierra y su conservación (la de los cielos y la tierra) no le resulta onerosa. El es el Altísimo, el Grandioso. (C. 2:255)
El hecho de que Dios no está limitado o confinado por el espacio y de que todo lo abarca, se expone en otro versículo: De Dios son el Oriente y el Occidente. Adondequiera que os volváis, allí está la faz (la presencia) de Dios. Dios es inmenso, omnisciente. (C. 2:115)
Puesto que las existencias materiales son percepciones, no pueden ver a Dios. Pero Dios ve la materia que creó en todas sus formas. El Corán expresa esto así: La vista no le alcanza, pero El sí que alcanza todas las vistas� (C. 6:103)


Es decir, no podemos percibir la existencia de Dios con los ojos sino que es Dios quien abarca totalmente el interior, el exterior, las miradas y los pensamientos del género humano. No podemos pronunciar ninguna palabra, ni siquiera respirar una vez, sin Su conocimiento.


En tanto observamos esas percepciones sensoriales en el curso de la vida, lo más cercano a nosotros no es ninguna de esas sensaciones sino Dios. En el Corán está el secreto de esa realidad: Sí, hemos creado al hombre. Sabemos lo que su mente le sugiere. Estamos más cerca de él que su misma vena yugular. (C. 50:16). Pero si la persona piensa que el cuerpo está construido con "materia", no puede entender la importancia de lo dicho en el versículo.


Si alguien acepta que el cerebro es "su persona", entonces admite que está a unos 20 - 30 cms. al exterior de "él mismo". Sin embargo, al entender que la materia no existe y que todo es imaginación, pierden sentido ideas como las de "exterior", "interior" o "cercano". Dios abarca a la persona y está "infinitamente cerca" de ella.
Dios nos informa de esa "cercanía": Cuando Mis siervos te pregunten por Mí, estoy cerca (de ellos)� (C. 2:186). Otro versículo que se refiere al mismo hecho expresa: Y cuando te dijimos : 'Tu Señor cerca (con Su poder) a los hombres'� (C. 17:60)




El ser humano se equivoca al pensar que el más cercano a él es él mismo. En verdad, Dios está más cerca de nosotros que lo que estamos nosotros de nosotros mismos. El Todopoderoso llama nuestra atención sobre eso cuando dice: ¿Por qué, pues, cuando se sube a la garganta, viéndolo vosotros, --y Nosotros estamos más cerca que vosotros de él (del moribundo), aunque no lo percibís--,� (C. 56:83-85). Como se informa en el versículo, la gente vive inconsciente de dicho fenómeno porque no lo puede ver con los ojos.
Por otra parte, es imposible para el ser humano, que no es más que una imagen refleja, poseer un poder y una voluntad independientes de Dios. El versículo �


mientras que Dios os ha creado a vosotros y lo que hacéis (C. 37:96), muestra que todas las cosas que experimentamos tienen lugar bajo el control de Dios. Esta realidad se comunica en el Corán cuando dice �Cuando tirabas, no eras tú quien tiraba, era Dios Quien tiraba� (C. 8:17), por medio de lo cual se enfatiza que ningún acto es independiente de Dios.



Dado que el ser humano es una existencia refleja, no puede ser él mismo quien cumpla el acto de reflejarla. Sin embargo, a esa existencia refleja Dios le produce la sensación de "sí mismo". Pero es Dios quien realiza todos los actos. Por lo tanto, si alguien piensa que lo que hace, lo hace él mismo, es evidente que se autoengaña.
Esa es la realidad. Una persona puede no querer reconocer esto y creer que actúa de manera independiente de Dios. Pero eso no modifica la situación. Por supuesto, la negación necia o tonta, también está dentro de la voluntad y deseo de Dios.

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