UNA FORMA MUY DISTINTA DE VER LA MATERIA
La gente que contempla el entorno con sentido común y de modo consciente, comprueba que todo en el universo --vivo o inerte-- debe haber sido creado. Entonces el interrogante es: ¿Quién es el creador de todo? Es evidente que el "hecho de la creación", que se revela por sí mismo en todo lo que el universo encierra, no puede ser autoproducido.
Por ejemplo, un insecto no pudo haberse creado él mismo; el sistema solar no pudo haberse creado y organizado por su propia cuenta; ni los vegetales, ni los humanos, ni las bacterias, ni los hematíes (corpúsculos de la sangre), ni las mariposas, pudieron haberse autogenerado. La posibilidad, por otra parte, de que todo eso se hubiese originado "por casualidad", ni siquiera es imaginable.
Por lo tanto arribamos a una conclusión: todo lo que vemos ha sido creado y ninguna de esas cosas pudo haberse "autocreado".
El Creador es distinto y superior a cuanto observamos, es decir, posee un poder superior no visible, pero cuya existencia y atributos se revelan en todo lo que existe.
Este es el punto que objetan los que niegan la existencia de Dios, pues están condicionados a no sustentar esa posición, a menos que lo vean con sus ojos. Quienes no aceptan el hecho de la "creación", están forzados a ignorar la realidad de la misma que se manifiesta en todo el universo e intentan "probar" que el universo y todo lo viviente en él no han sido creados. La teoría de la evolución es un ejemplo clave del vano esfuerzo hecho en ese sentido.
El error básico de quienes niegan a Dios es compartido por mucha otra gente que no rechaza Su existencia, sino que tienen una percepción equivocada de El. Estos últimos no niegan la creación sino que tienen una idea supersticiosa acerca de "dónde" está Dios. La mayoría de los que así piensan, creen que Dios está en el "cielo". Imaginan tácitamente que Dios se ubica detrás de un planeta muy distante y que interfiere en los "asuntos mundanales" de vez en cuando. O también pueden pensar que no interviene para nada sino que creó el universo y lo abandonó a su suerte, del mismo modo que dejó que las personas determinen ellas mismas su destino.
Aunque algunos seres humanos se han enterado que el Corán dice que Dios está en "todas partes", no pueden entender lo que eso significa exactamente. Piensan que Dios todo lo envuelve, como las ondas radiales, o como un gas invisible, intangible.
Sin embargo, esas ideas y otras creencias que no pueden aclarar "dónde" está Dios (y puede ser que por eso lo nieguen) se basan todas en un error común. Sostienen un prejuicio sin fundamentos que lleva a opiniones erróneas respecto de Dios. ¿Cuál es ese prejuicio?
Ese prejuicio es acerca de la naturaleza y las características de la materia, pues estamos condicionados a suposiciones acerca de ella, las cuales nunca nos permiten pensar si existe realmente o es sólo una imagen refleja. La ciencia moderna demuele ese prejuicio y revela una realidad muy importante e imponente. En las páginas que siguen intentaremos explicar esa gran realidad señalada por el Corán.
EL MUNDO DE LAS SEÑALES ELECTRICAS
Toda la información que tenemos acerca del mundo en que vivimos es comunicada a nosotros por los cinco sentidos. El mundo que conocemos consiste de lo que nuestros ojos ven, nuestras manos tocan, nuestras narices huelen, nuestras lenguas prueban y nuestros oídos oyen. Nunca pensamos que el mundo "exterior" puede ser otro distinto del que nos presentan los sentidos, puesto que hemos dependido de ellos desde que nacimos.
La investigación moderna en muchos campos de la ciencia apunta sin embargo a una comprensión muy diferente y crea serias dudas acerca de nuestros sentidos y el mundo que percibimos con ellos.
El punto de partida de este enfoque es que la idea de un "mundo exterior" que se forma en nuestro cerebro es solamente una respuesta que se crea allí por medio de señales eléctricas. El tono rojo de la manzana, la dureza de la madera, su papá, su mamá, su familia, todo lo que tiene en la casa, el trabajo, las líneas de este libro, son abarcados solamente como señales eléctricas.
Frederick Vester explica hasta donde ha llegado la ciencia en este tema: Lo que algunos científicos afirman en el sentido de que 'el ser humano es una representación, que todo lo que experimenta es temporario y engañoso y que este universo es una imagen refleja', parece que es demostrado por la ciencia actual 1.
El conocido filósofo George Berkeley comenta al respecto: Creemos en la existencia de objetos porque los vemos y los tocamos y se nos manifiestan por medio de nuestras percepciones. Sin embargo, éstas son solamente ideas en nuestras mentes. De esta forma, los objetos que captamos por medio de las percepciones no son más que conceptos, los cuales no están en ninguna otra parte más que en nuestras mentes� Puesto que existen solamente en nuestra mente, significa que somos engañados por esos objetos cuando imaginamos que el universo y las cosas tienen existencia en el exterior de la mente. Por lo tanto, nada de lo que nos rodea existe en el exterior de la misma. 2
Con el objeto de aclarar esto, consideremos el sentido de la visión, el cual nos provee la información más amplia sobre el mundo exterior