Respuesta: Una Vete insaciable (relato dedicado a Big Lebowski) A esa altura no podía aguantar más y cada vez mi elixir quería explotar. Le dije que me iba a correr en cualquier instante y de una ella saltó hacia mí y me pidió que lo hiciera sobre sus senos. Me quitó el condón de un jalón y me empezó a masturbar, mirándome fijamente y paseando su lengua por la lengua. Ante esta imagen, chorros calientes salieron de mí y bañaron su pecho. “Que rico me susurraba” mientras esparcía mi semen por sus senos, haciendo énfasis en sus pezones. Nos acostamos abrazados un rato y dejo mi néctar secándose sobre su cuerpo. - ----¿Qué hora es? – Preguntó - ----Las 8:30. – Le dije. - ----Todavía alcanzamos a otro. Y así fue. El segundo no fue tan intenso pero igual de gratificante, esta vez descargué como tres chorros dentro de ella y perdí la cuenta de sus orgasmos. Tras una pequeña siesta, me dijo que su familia llegaba como a medianoche y siendo las 10:30 todavía teníamos tiempo de uno más. Mi arma no podía más y una erección parecía imposible así que ella simplemente abrió sus piernas de par en par y empezó a masturbarse, se metió los dedos que representaban mi pene. De repente, logré una erección y sin pensarlo me introduje de nuevo en su cuerpo. Le di fuerte con la energía que tenía de reserva, y ella gritaba que le gustaba mucho y que se iba a venir de nuevo. Ante sus gritos no pude más, y la poca leche que me quedaba fue a parar sobre su rasurada vagina. Mientras me vestía, sentí que mi pene estaba en un estado de dormido, como se duerme un pie o una mano. Mis testículos estaban en una precaria situación y mi espalda no aguantaba más. Ella sonreía y me dijo que así era como se imaginaba que estaríamos después de tanta conversación y bromas. Nunca pensé que así ocurriera pero sabía que ella era incansable. Me llamó un taxi y me dijo que esperaba que se repitiera algún día ya que le iban a cambiar de turno en el trabajo y era posible que se mudara. Al llegar mi transporte, nos besamos profundamente y me despedí. Casi no podía sentarme y el taxista apenas se reía. Después de unas semanas, Silvia se mudó a otra casa y no tiene internet, así que la comunicación no ha sido buena. Espero verla pronto y poder saber si realmente estan insaciable. |