La polémica de la 20ª Jornada: Cabreo del Málaga, el gol de Pedro y alguna expulsión Rubinos Pérez tuvo la mayor papeleta en el Valencia-Málaga, y seguro que su actuación traerá cola.
Sevilla 1-0 Levante

Árbitro: Teixeira Vitienes, Fernando
No tuvo demasiados problemas Teixeira, y fue humilde en las dos ocasiones que se equivocó, haciendo caso a los asistentes. Bien el colegiado cántabro que llevó un partido sin demasiadas complicaciones y que se durmió durante muchos minutos ya que estaba sentenciado.
BIEN.
Barcelona 3-0 Racing
Árbitro: Iglesias Villanueva, Ignacio
La gran polémica del partido es el fuera de juego que se reclama en la jugada del primer gol. Pedro parte de posición antirreglamentaria y se aprovecha de ella para adelantar al Barcelona en el marcador, aunque parece evidente que la jugada es complicadísima de ver en directo. Se terminó el partido sin ninguna tarjeta amarilla y permitió jugar y dio ritmo al partido. Es decir, un fallo de apreciación pero buena dinámica a la hora de llevar el encuentro.
REGULAR.
Valencia 4-3 Málaga

Árbitro: Rubinos Pérez, Antonio
Con diferencia, el plato fuerte de la polémica de esta jornada. El Málaga acabó con dos expulsados y Rubinos se inventó la segunda tarjeta roja para mandar a la calle a Hélder Rosario por un inexistente corte de mangas, que es lo que refleja en el acta. Además, la entrada de Demichellis que conlleva su expulsión nace de una jugada que comienza con fuera de juego. Acabó desquiciando a propios y extraños y fue el principal causante de la derrota andaluza. Además, el propio Sergio Asenjo ha comentado que el colegiado le contestó en una de sus reclamaciones: "Tú aprende a salir y entonces hablas", algo que puede ser muy grave si se confirma. Además, en el acta del encuentro reflejó que Apoño y Wellington le llamaron "hijo de puta". Veremos la actuación del Comité de Competición, pero mal se queda muy corto para la actuación del colegiado.
PATÉTICO
Sporting 1-0 Atlético

Árbitro: Estrada Fernández, Javier
Triste actuación del colegiado en el partido, quizá contagiado por el mal partido visto en El Molinón. Estrada se tragó un penalti a favor del Atlético, y perdonó a Fran Mérida cuando debería haberlo mandado directo a la ducha. Se complicó un partido sin historia.
MAL.