En varios lugares del mundo, y me atrevería a decir que en varios países de Latinoamérica también, cuando compras algo, tienes el derecho de usarlo como se te dé la gana. Vil prueba de ello es aquella caja de Encarta 2007 que me sirve para que la puerta del cuarto de mi hermano no se cierre por la corriente de aire. El disco lo uso para jugar freesby con mi perro, pero duró apenas 3 días (el disco, no el perro).
Hagamos algo de historia
PlayStation 3 nació el 2006, un año después de XBOX 360 y apenas días antes del lanzamiento de Wii. Con un precio bastante alto, prometía retrocompatibilidad con PlayStation 2, cuatro puertos USB 2.0, WiFi, lector de tarjetas Flash, y la posibilidad de instalar Linux. Respecto a lo último, Linux abría las puertas a muchas cosas, especialmente para transformar a la consola en un mejor concepto de computadora con un poder mediano. También, se pensaba en la posibilidad de crear programas dentro de Linux, instalar el siempre fácil de usar Ubuntu, etcétera.
Pero la comunidad se encontró con un sistema operativo capado hasta más no poder. Todo el código corría bajo la supervisión del Hypervisor, una capa de software sobre el OS que limita lo que puede correr y lo que no, además de ocultar lo que realmente ocurría en la memoria. Aunque permitía que el software casero funcionara, los límites eran demasiado evidentes para pensar en ampliar las posibilidades, o incluso manejar el GPU de la consola, por lo que Linux en la PS3 sólo se transformó en una atractiva característica de venta para un nicho muy específico.
Después, por el poco éxito que tuvo la consola, lentamente Sony decidió cortar el precio de su producto después de varias versiones posteriores. Lamentablemente también significó que desaparecieran características para bajar el costo de producirla. El primero que más dolió fue la parcial y posterior nula compatibilidad con títulos de PS2, para luego hacer desaparecer el lector de tarjetas y quedar con 2 puertos USB. Como dijo GeoHot en su extinto blog, es la única consola que con el tiempo perdió más características de las que ganó.
Finalmente, Linux se transformó en un asunto de segundo plano, era algo inútil para la gente común más allá de servir como una computadora de sobremesa que no podía competir contra las posibilidades de una de verdad. Algunas entidades supieron aprovecharla, como la Fuerza Aérea de Norteamérica que usaron miles de consolas para realizar cálculos grandes.
Para mejorar su oferta, Sony decidió lanzar la versión la PlayStation 3 Slim, una versión más pequeña, pero sin la posibilidad de instalar Linux, opción llamada “OtherOS”. Algunos meses después que George Hotz efectivamente hackeara la consola, decidió investigar la posibilidad de volver a instalar Linux en el nuevo modelo, pero Sony decidió adelantarse y lanzó un nuevo firmware que deshabilitaba la función completamente en todas las versiones (antiguas y nuevas), algo que no le gustó a muchos, especialmente a GeoHot, a la Fuerza Aérea de Gringolandia y aquellos que sí usaban el sistema a pesar de sus limitaciones.
Sony, en pocas palabras, obligó a los usuarios a renunciar sorpresivamente a una característica de la consola. Si no renunciaban a éste, y se quedaban con el Firmware antiguo, la consola no podría conectarse a PlayStation Network y ocupar la mayoría de las funciones que usan ese servicio, como los juegos en línea y otras cosas. También eso significó dejar parte de algunos juegos inservibles, como los modos multijugador y cooperativo, valor que es intrínseco al precio que uno paga por un videojuego.
El asunto sobre el nulo soporte de Linux de un día para otro incluso llegó a la corte en Australia, sin embargoperdió el juicio dejando a Sony con la razón. En Europa, el asunto fue al revés, porque Amazon tuvo que compensar a un usuario de la consola por la característica inhabilitada, gracias a las leyes europeas vigentes que protegen al consumidor.
Jailbreak con dongles USB
Así pasó el tiempo, hasta que supimos que unos personajes habían inventado unos supuestos dispositivos USB que se conectan a la consola al iniciar, apodados “dongles USB”, y que permitían correr un gestor de copias y respaldos de videojuegos, aprovechándose de una vulnerabilidad en el Firmware 3.41. Sony luchó legalmente en varios países pero sin muchos frutos, como el caso de España, donde no solo perdieron la demanda sino que también debieron compensar económicamente a las tiendas que cesaron la venta de dichos dongles
Con esto de los dongles, también empezaron a aparecer copias de juegos en Blu-Ray no autorizadas por Internet, incluso de aquellos que bordean el límite del disco azul (25GB o 50GB en algunos casos). Era comprensible, como no muchos tenían la paciencia para esperar a que la consola copiase un disco azul al disco duro, dejándola “ocupada” en el intertanto, era mejor descargarlo y pasarlo vía FTP.
Como era de esperar, Sony lanzó un nuevo Firmware, que rápidamente tapó la vulnerabilidad que explotaba el dongle en la versión 3.41 del respectivo, dejando a varios usuarios con la opción de no poder conectarse a la PlayStation Network al no tener el sistema al día, como ocurrió con el caso de Linux. También aparecieron juegos como Gran Turismo 5 requiriendo el Firmware más reciente para funcionar, anunciando a los usuarios que estarían obligados sí o sí a actualizar el sistema y perder el Jailbreak.
fail0verflow y el milagro
Hasta mediados de Diciembre, muchos coincidían que la PlayStation 3 era la consola más segura, pero el grupo fail0verflow anunció que su trabajo, que habían comenzado con antelación, ya tenían grandes frutos. En la XXVII Chaos Communication Congress de Berlín demostraron que no era la consola más segura para limitar su funcionalidad. Explicaron en gran parte cómo se componía el sistema, y que todas las medidas de “protección” de la consola eran inútiles, en realidad no funcionaban como requerían.
Entre ellas, un detalle dejado al aire por Sony permitió el cálculo de las llaves de encriptado, que permitía firmar paquetes y aplicaciones como si se tratase del fabricante mismo. El error, que afecta a todo el sistema, era difícil de parchear por Sony, aún cuando las llaves no estaban contenidas en la consola. Estas llaves, que en realidad es un código que permite verificar la autenticidad del software, estaban presentes en casi todo el software de la consola, por lo que si Sony las cambiaba, todo lo creado antes de tal acción no funcionaría
Publicado el método, GeoHot no se demoró más que algunos días en usar el modus operandi que fail0verflow demostró en público, colgando el código maestro que decodifica toda la consola en su sitio personal, y demostrando la posibilidad de correr aplicaciones caseras en el último Firmware 3.55. El usuario KaKaRoTo decide lanzar un Custom Firmware – según el es mejor llamarlo un Modified Firmware porque no es un Firmware hecho desde cero – habilitando la instalación de paquetes, mientras que al rato GeoHot hace lo mismo pero sin la necesidad que dichos paquetes estuviesen efectivamente firmados, sólo encriptados, desatando la locura.
Nota: GeoHot sólo se limita a lanzar herramientas para sólo firmar aplicaciones caseras, no para habilitar directamente la habilidad de correr copias no autorizadas de videojuegos, por ende, permitiendo el auge de la piratería.
La comunidad empieza a modificar el corazón de la consolas, pasando varios paquetes y programas a la versión más reciente, mientras que aún se investiga la posibilidad de correr respaldos de forma amigable en el sistema. Que es posible, lo es.