mi suplencia si es mala
patios tuvo una inmejorable chance de ponerse en ventaja cuando en el minuto 23 del partido el árbitro cobró un penal que sólo él vió.
Antonio Bermeo pidió la pelota, se acomodó y sacó un potente remate que casi le arranca la cabeza a una señora que miraba el partido desde la tribuna de atrás del arco. ¡No le podés pegar tan mal!