Una de los efectos evidentes de la globalización es el aumento de la competencia entre empresas. La movilidad de las multinacionales, su incesante búsqueda por
emplazamientos que les acarreen ventajas sobre sus competidores, es un factor que puede afectar al medio ambiente, a través de su intento de evitar las regulaciones para defenderlo. La necesidad de competir a corto plazo es un aliciente para “cortar esquinas” y no respetar entre otras cosas, las regulaciones nacionales para la protección del medio ambiente. Particularmente las industrias más reguladas en el mundo rico tienen un constante aliciente para buscar en el mundo pobre unas circunstancias propicias para rebajar los costos que este tipo de regulación les ocasiona. y por ya tienen en su presupuesto el pago por multas y daños ocacionados al medio ambiente,
no estoy en contra de estas iniciativas , solo me preocupa que algunas multinacionales se aprovechan de la debilidad de las regulaciones medio
ambientales de países en desarrollo para instalar allí sus fábricas, dentro de mas factores.