Respuesta: "¿Por qué ahora es un pecado dialogar con el rival?": Gustavo Petro
Continuación Semana.com: A usted también lo critican por la elección del Procurador…
G.P.: Quien propuso a la bancada del Senado que se votara por Alejandro Ordóñez fue Iván Moreno. Sectores radicales de la bancada del Senado, como Alexánder López, también propusieron votar por él. Ahí hay una doble moral de la dirigencia del Polo: no fue Petro el que votó, sino la bancada del Polo. El partido tuvo solo tres votos en blanco. Ahora me cobran esa decisión porque quieren destruirme.
Lo que acordamos con Ordóñez fue que la Procuraduría fuera un instrumento disciplinario para desmantelar las bandas de la parapolítica. No puestos.
Semana.com: A propósito, ¿cuál es el balance que hace del Procurador?
G.P.: ¿El Procurador ha ayudado a sacar en libertad a Rito Alejo del Río? ¿El Procurador se arrodilló ante uno de sus copartidarios, Sabas Pretelt de la Vega? O ¿actuó con independencia? Si yo comparo al Procurador con otros de la historia reciente, encuentro más independencia en él. Tiene cosas criticables, cuando liga sus creencias religiosas a decisiones y los conceptos jurídicos. Él no entiende que hay nuevos derechos como los de la comunidad LGTB. Pero, a pesar de que es un uribista, no se ha arrodillado ante el uribismo. A pesar de que es un conservador religioso, no se arrodilló ante ellos.
Semana.com: ¿Cómo le pareció la elección del Fiscal?
G.P.: Conozco a Vivianne Morales desde la primera vez que entró al Congreso. Ella era liberal oficialista en la época de César Gaviria. Me dio muy buena impresión. Luego vino la fase samperista donde nos distanciamos. No la volví a ver.
Ahora tiene un enorme reto, porque, como dijo el fiscal saliente, Guillermo Mendoza Diago, "la marea de la corrupción está desbordando al Estado". No es cualquier criminalidad, es una muy sofisticada la que se está tomando el Estado. Mafias de contratistas, de paramilitares, de narcotraficantes... Están volviendo trizas el poder público. Pero la respuesta la dejo en puntos suspensivos.
Semana.com: Finalmente, ¿cómo vio el regreso de Uribe a las lides políticas?
G.P.: Es un sedicioso. Ese el nombre según el diccionario. No lo digo peyorativamente. Yo también fui un sedicioso. No acepté la Constitución de 1886 y no acepté las consecuencias. Y si me volvieran a poner una Constitución como la del 86, pues me toca volver a ser un sedicioso, porque no creo en dictaduras. Pero él es un sedicioso contra la Constitución de 1991. Cuando uno dice no acepto la justicia, me rebelo contra la justicia, es un sedicioso. Nos está dando un ejemplo de sedición. |