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| Respuesta: Nascar Fiebre de baile TALLADEGA, Ala. -- La Práctica Final en el Talladega Superspeedway es diferente a casi todas las demás sesiones de práctica en el calendario de la Copa Sprint. Dado que los últimos tres ganadores de la carrera de otoño acá largaron más atrás de los primeros 20 lugares de la grilla, poner a punto un auto para una rápida vuelta de clasificación es algo de importancia secundaria respecto de lograr que el auto de uno funcione bien en medio de varios autos que viajan succionados.
Y en base a las últimas carreras en este óvalo de 2,66 millas, en particular con un conjunto de alerón trasero y brida restrictora que dio lugar a 88 cambios en la punta y 29 líderes diferentes en abril pasado, este viernes los pilotos estaban mucho más fascinados por ver como podrían reaccionar sus autos en caso que dos autos se separasen de los demás. Carl Edwards estaba muy bien ubicado en 2009 cuando él y Brad Keselowski se unieron para superar una línea de autos, lo cual dio lugar a uno de los finales más brutales en la historia de Talladega, cuando el auto de Edwards se elevó y embistió el alambrado protector. Y en abril, fue Kevin Harvick, al hacer una maniobra sobre Jamie McMurray en la llegada, luego que ambos hicieran uso de la succión para separarse del resto del pelotón.
"Si uno se fija en las últimas vueltas del último par de estas carreras, se ha visto que dos autos se separan del resto, dos autos aquí, dos autos allá, de alguna manera separándose", dijo Edwards. "Si hay un par de grupos de dos autos durante la última vuelta, podría llegar a ser una carrera bastante asombrosa".
"Pero todos se dan cuenta que así es como hay hacerlo ahora, así que eso es lo que todos van a estar queriendo hacer, pienso yo. Van a ir en busca del paragolpes de alguien, como para ir más rápido en la última vuelta".
Eso sí que ocurrió en la última sesión de 60 minutos del viernes, con los pilotos uniéndose de a dos para ver como se comportaban sus autos, y si es que podían lograr mejoras considerables en cuanto a velocidad. Funcionó para Denny Hamlin y Kyle Busch, compañeros de equipo en Gibbs al final de la primera práctica, cuando lograron su última vuelta a un promedio de 201 mph.
Las velocidades en la Práctica Final fueron levemente inferiores, con seis autos a más de 197 mph. Mark Martin encabezó la última práctica con una vuelta a 197,814 mph. Los primeros cinco incluyeron a Jeff Burton, Kurt Busch, Hamlin y David Reutimann. Solamente 38 autos regresaron a pista, con dos contendientes a la Caza, Jimmie Johnson y Harvick, optando por evitar verse involucrados en un accidente que podría obligarlos a usar su auto de repuesto.
Para Busch, todo es una cuestión de encontrar la correcta pareja de baile cuando se toca la canción final. Y la práctica es una cuestión de preparar el auto de uno para 500 millas en que corren muy cerca un auto de otro.
"Uno simplemente se está tratando de asegurar que no haya problemas, que la altura del deflector esté bien", dijo Busch. "Uno está viendo que esté bien el recorrido de los resortes. Se está asegurando que el auto esté puesto a punto en forma óptima como para Daytona o Talladega.
"Y luego, una vez que uno está en la carrera, se elige a alguien con quien pueda viajar de cerca. ¿Mi auto viaja bien en succión con el de Denny Hamlin o no? Probablemente no soy alguien con quien él se va a querer encontrar al final de la carrera. Intentaré encontrar otros pilotos con quienes tiendo a andar bien, y ver qué sucede".
Pero aún cuando dos autos se separándose del resto era lo que se hacía hace seis meses, algunos pilotos no están convencidos en que esta idea funcionará igual de bien esta vez.
"Pienso que todos han aprendido de eso, y todos van a estar tratando de hacer eso", dijo Clint Bowyer. "Y cuanta más gente pueda hacer eso, posiblemente hará que eso no sea tan importante como lo fue en la carrera de primavera.
"...Todos vieron como se hacía eso en la primavera, y vieron que era un éxito, así que uno sería un tonto de no intentarlo y ver qué logra uno con eso. Pero repito, tiene que darse la situación indicada y en un escenario como éste, la historia no se repite".
Y, según Burton, en esa situación no siempre están incluidos los compañeros de equipo.
"El timing es parte de la cosa", dijo Burton. "Parte depende que uno alcance a un rival en el momento indicado. Si uno está tercero en la fila y su compañero viene atrás, él puede empujarlo a uno todo lo que quiere. Uno no está yendo más rápido de quien antecede a uno".
"Uno tiene que encontrarse en una situación en que uno puede escaparse, y eso es muy difícil de lograr. Eso es algo que de alguna manera sucede por sí solo. Si uno viene liderando la carrera, pienso que uno puede lograrlo bastante fácilmente. Si uno es el primero de dos autos que viajan uno delante de otro, uno tiende a hacer que eso suceda, pero si uno no está al frente del pelotón, entonces es muy difícil de combinar todo eso para poder sacar provecho".
Éste sí que fue el caso de Bowyer en abril pasado. Cuando todo es una cuestión de estar en el lugar indicado y en el momento justo, Harvick estaba y no estaba.
"Kevin y yo estábamos allá atrás dando vueltas y cada uno de nosotros teníamos una vuelta en que pensábamos que podríamos llegar a la punta. Él se adelantó y ganó la carrera mientras que yo ni sé en que puesto terminé.
"Pero llegamos a las primeras posiciones. Es solo que no ascendimos lo suficiente. Yo no estaba en una posición en la que deseaba estar. Así que, bueno, así son las cosas".
Talladega ha sido descripta como "un partido de ajedrez de tres horas a 190 mph". Y Busch admite que su mente está muy cansada cuando se baja del auto.
"Aquí en Talladega, y estoy seguro que muchos pilotos también lo han dicho, cuando uno termina aquí, tiene la mente exhausta", dijo Busch. "Uno literalmente lo está. Uno llega al avión, y si uno no tiene un dolor de cabeza, tiene suerte. Y si uno se duerme, y descansa la mente durante unas horas, entonces no está tan mal". |