Esto era una vieja que iba a pescar. Se sentaba del lado contrario de los demás pescadores, si ellos estaban en la izquierda ella se sentaba a la derecha y pescaba cantidad de peces, otro día se sentaba al lado izquierdo y los demás en el lado derecho, no pescaban nada, en cambio ella recojia muchos. Un señor se le acerca a la vieja y le pregunta:
- Oiga vieja, ¿como es que usted saca tantos peces?
- Pues mire, cuando yo me levanto le miro el pene a mi esposo, si lo tiene del lado derecho, me siento al lado derecho a pescar, y si lo tiene del lado izquierdo ese día, me siento al lado izquierdo.
El hombre piensa un momento y le pregunta:
- Disculpe... ¿Y si le amanece parado?
- ¡Ah! ¡¡¡ese día yo no pesco!!!