Análisis Champions: Pobreza en el juego y en los resultados para los equipos españoles El Real Madrid sacó un valioso triunfo en tierras francesas pero las sensaciones que dejó el equipo de Mourinho no fueron muy satisfactorias. El Barcelona y su atasco de siempre ante el un Rubin bochornoso. Por su parte, el Valencia pudo ganar pero no se animó y terminó perdiendo. Analizamos rápidamente cada uno de los partidos y te ofecemos todos los datos en sus fichas exclusivas. Auxerre-Real Madrid: La escasa valentía
Casillas, Arbeloa, Pepe, Ramos, Marcelo, Khedira, Xabi Alonso, Lass Diarrá. "
Lo más importante son los tres puntos", atinó a repetir
José Mourinho después de sufrir y no merecer ganar al
Auxerre francés. Ganar, el
verbo bastardeado por el pragmatismo más vil del deporte rey, fue el camino que
The Special One decidió recorrer con
siete hombres defensivos más, obviamente, el portero.
Porque
Marcelo, si lo dejan -
no lo dejaron- puede escalar su banda pero sigue siendo un defensa y
Xabi Alonso se presenta como un mediocentro defensivo con buen toque, pero destinado a salvaguardar el
equilibrio táctico y a que la pelota
circule con coherencia, algo que hizo, pero que
Lass y Khedira, con el beneplácito del técnico, evitaron, por incapacidad para ese tipo de juego.
Arriba,
tres solitarios atacantes sin un solo generador de juego detrás. Mourinho subrayó que
su equipo ganó porque arriesgaron con Di María y Özil en la segunda parte. Por tanto, sólo un lego puede no comprender que
la alineación merengue, la de inicio, fue un canto al temor, y una mera acumulación de barreras para no ser atacado. Así jugó y así seguirá jugando como el Real Madrid no apueste por su historia, su hidalguía y la valentía que impone su escudo, el de las 9 Copas de Europa.
Jorge Valdano argumentaba, después del choque ante los galos, que el Real Madrid era el
único equipo que había ganado de visitante [sic] este martes. Le faltó decir que el Bayern, el Arsenal y el Shakhtar también. Ese lapsus no fue tan interesante como el remate de la charla ante las cámaras de la cadena estatal: "
a final de temporada sacaremos conclusiones".
Rubin-Barcelona: El atasco de siempre 
Está claro que al Barcelona,
el Rubin Kazan le tiene tomada la medida. Para ellos es sencillo: todo se resume a agrupar gente en dos líneas bien juntas, contener a los blaugranas con todas las armas que el reglamento les permita y alguna más y esperar a que en alguna contra se produzca el milagro, a estas altura no tan infrecuente. A pesar de ello, el Barcelona tuvo ocasiones que no pudo materializar.
Analizando el duelo y comprendiendo que
el Barcelona no jugaría mejor de lo que lo hizo, el empate es bueno. Por supuesto, no es hora de reporcharle nada al once de Pep Guardiola que
no varió en absoluto su búsqueda ni traicionó el estilo de siempre.
La buena noticia es la vuelta de
Leo Messi quien pudo jugar un rato y aportar su granito de arena para intentar ganar por primera vez al Rubin. Una máxima en el fútbol dice que si no puedes vencer, no pierdas el partido. Eso hizo el Barcelona y Guardiola resumió:
"Hemos
generado muchas ocasiones, sólo con el matiz de no haber convertido las ocasiones, pero esto es parte del juego y no me preocupa. En jugadas concretas te puedes encontrar una defensa de seis, pero no es demasiado común, aunque quiero recordar que en las
dos últimas semifinales de 'Champions' hemos tenido que
atacar defensas muy cerradas".
Pues tendrá que buscar respuestas porque el Real Madrid de Mourinho será más peligroso aunque se defienda con seis.
Valencia-Manchester United: Sin altura 
Hablando con mi amigo José David López este miércoles por la mañana, le comentaba que por más enfermo que el
Manchester United estuviera,
mi pálpito era que los ingleses ganarían en Mestalla.
No me equivoqué aunque fue gracias a que
el Valencia no se atrevió a ir definitivamente a por todas con un
Albelda inmenso. Sin embargo, arriba, el once de Emery no terminó de generar el fútbol necesario como para dejar agonizando a un United que, de haber perdido, se habría quedado con un punto de seis, los mismos que tendrían los chés.
No pudo ser porque la
cuota de atrevimiento que por momentos mostraba
Mathieu, no era acompañada por un
Mata ausente o un
Hernández limitado a esconderse detrás de las marcas. Tampoco fue la noche de un apático
Domínguez y, por tanto, el Valencia no tuvo volumen de juego para lastimar a un United que sufrió muy poco.
El
Matador Chcharito Hernández sentenció el duelo sobre la hora y Alex Ferguson respiró. Es una pena porque el Valencia tuvo una oportunidad de oro para hundir al United, pero la desaprovechó porque no estuvo a la altura de las circunstancias que requerían matar a un león herido, justo
cuando más peligroso es.