Todo esto circulaba por su mente, recuerdos y pensamientos, temores lo atormentaba.
— debes…. Debes… debes desaparecer. — dijo el joven mirando a la chica desnuda y muerta que yacía sobre la cama.
El sabia que esto le iba a traer muchos problemas, y debía evitar eso de alguna manera.
El joven comenzó a caminar a través del cuarto, miraba a todas partes, pensaba en como solucionar el problema caminó en círculos muchas veces, pensaba y pensaba, se acercaba a la chica, la miraba y seguía caminando.
Hasta que por fin se detuvo en medio del cuarto, caminó hacia la puerta, la abrió muy lentamente, salió y se dirigió a la escalera, ahí frente a el, un hacha para casos de incendio, a la lado de un extinguidor.
Ambas cosas estaban con un candado y con un cristal que se debe romper solo en caso de incendios, ¿como sacarlas? Pensó.
Entonces regresó a su habitación, rebuscó en la ropa de su novia muerta, encontró algo en ella, era un gancho de pelo, regresó a la escalera donde estaba el hacha. Torció el gancho de cabello y comenzó a usarlo para forzar el candado que lo separaba del hacha.
Luego de unos minutos de intentos logró forzar el candado y sacó el hacha, tiró el gancho y se dirigió a su habitación sin hacer ningún ruido, cerró la puerta.
Se acercó al cuerpo, dejó el hacha en el piso. Tomó el cadáver de la chica y lo arrastro hasta el baño, lo colocó en la bañera, la miró unos instantes, lagrimas corrían por sus ojos, se las secó y se dirigió a l otro lado de a habitación, cogió el hacha. Antes de entrar al baño nuevamente regresó y encendió el televisor.
A la mañana siguiente.
7:30 am
— ¿quien encontró el cuerpo? — preguntó el oficial de policía que estaba en el baño del cuarto 12 — o mejor dicho, las partes del cuerpo.
— fui yo, oficial, yo encontré todo esto. — dijo el recepcionista, el hotel.
— Cuénteme como fue — dijo el policía mientras observaba la lúgubre, terrorífica y sangrienta escena de un crimen.
Mientras otros 2 policías tomaban fotografías de todo el cuarto 12, unos policías retiraron el inodoro y rebuscaban algo ahí..
— pues, verá, anoche como a eso de las 12 de registraron un chico y una chica, esta mañana pues el chico salió, dijo que iba a traer unas cosas de su auto, pero se tardó mucho, yo salí a ver y no lo encontré, entonces me pareció extraño sobretodo por que parecía nervioso, entonces decidí subir a ver que ocurría, toqué la puerta unas veces, nada; decidí ingresar entonces. Al entrar no vi a la chica, así que entre al baño, primero no vi nada, a simple vista no se veía, pero note machas de sangre en el lavabo, y en la taza del baño, y marcas de golpes en la bañera, abrí la tapa del tanque del inodoro ya que v sangre en mi taza, y pues, encontré…. Eso.
Dentro del tanque se encontraba parte del torso de la joven chica, había trozos de carne en el tubo del inodoro, era obvio, el joven había descuartizado el cuerpo de su novia, la había molido, había tratado de botarla por el desagüe, parte por parte, el resto de su cuerpo lo había escondido donde pudo, incluyendo en el piso de madera, y en el colchón del cuarto.
— necesitare una descripción del muchacho — dijo el policía.
— si, no hay problema, se la voy a dar, lo… lo recuerdo muy bien. — contestó el recepcionista.
— ¿nadie escucho gritos, o algo? — preguntó el policía.
— Pues si, uno de los inquilinos que se fue en la mañana menciono que escuchó golpes que provenían de este cuarto — dijo. — pero pues no me dijeron nada hasta hoy, como era una pareja joven yo supuse que… bueno, ya sabe.
— si, si, ya entiendo, pero pro las marcas en el piso y en la bañera se nota que estuvo golpeando con algo, las marcas no son de una sierra, son mas como de un machete.
— lo único que se me ocurre seria el hacha de la escalera, pero está cerrada con candado, y nadie tiene la llave, nadie mas que yo. Y el cristal está intacto.
— tendremos que hablar con algunos vecinos del piso. — dijo e policía.
— bueno, los de anoche en su mayoría ya se fueron, este es un hotel de paso, no se quedan mas que un o 2 noches.
En eso un hombre entró corriendo y gritando.
— ¡¡¡déjenme pasar!!! — Gritaba, tratando de subir al segundo piso — ¡¡¡que me dejen les digo, maldita sea!!!
— ¿que esta pasando? — preguntó el oficial que se acercó a ver a que se debía el escándalo. — ¿quien es usted? ¿Que busca aquí? ¿Es huésped del hotel? — le preguntó al recepcionista.
— no, no se quien es — contestó
— ¡mi nombre es Andrés Carson, mi auto es el plomo que está estacionado afuera, mi hija y su estúpido novio me lo robaron ayer! — dijo el hombre de aproximadamente unos 52 años. — dígame, ¿ha sucedido algo oficial?
— ¿cabello negro, unos 16 años?, ¿blusa celeste, pantalón gris? — preguntó el recepcionista.
— si, ella es, así estaba vestida ayer, dígame ¡¡¡¿Qué sucedido?!!! — preguntó el hombre.
El oficial de policía y el recepcionista se miraron.
—sr Carson, creo que le tenemos malas noticias, sígame por favor. — dijo el oficial.
— ¿a donde? — preguntó el hombre con una expresión de terror en el rostro.
— al cuarto 12, señor — contesto el oficial. — creo que hay algo que debe ver.
Fin. Franck palacios grimaldo.
Otro muy buen texto, un poco extenso pero vale la pena echarle una ojeada