Los promotores se mueren por contratarle. Su discográfica daría saltos de alegría si les entregara nuevo material. Varias generaciones de fans dudan ya, muy seriamente, de que puedan verle de nuevo sobre un escenario. Ante la enorme hambre de Bowie que domina el mundo de la música, el único sucedáneo que estos días podemos llevarnos a la boca es la reedición de Station to Station, una de las obras clásicas de su etapa de cocaína y delirios de grandeza atísticos. Este mismo verano, la revista Uncut recordaba como en esos años todo el mundo a su alrededor llevaba una cadenita de plata al cuello con una cucharita que servía para esnifar en cualquier momento. "Si venía a visitarte el director de la discográfica era de lo más normal meterte unos tiros con él", confesó al mensual británico.
¿Tiene Bowie una enfermedad de espalda que le impide estar dos horas de pie sobre un escenario? El rumor lleva años circulando por la industria. Le da algo de verosimilitud que, en esta última época, se haya dedicado a cameos y apariciones de estrella invitada con artistas como Alicia Keys, David Gilmour o Arcade Fire. Bowie roza la edad de la jubilación. Concretamente ha cumplido 63 años. El mutismo de su mánager y su entorno hacen que se especule con un posible cáncer o de un agravamiento de los dolores de pecho que le obligaron a someterse a una angioplastia en 2004.