Horas después los franceses siguen atacando hasta que finalmente los rusos comienzan a retroceder, los franceses intentan tomar Semionovskaya pero el fuego concentrado de la artillería rusa en ese punto dificulta el avance, en este punto de la batalla el mariscal francés Ney y el ruso Bagration resultan heridos, muriendo este último días más tarde. Murat lanza una carga de caballería para reforzar el avance en ese punto, los rusos retroceden más, Napoleón se niega a lanzar los regimientos de la guardia con los que puede aprovechar la debilidad rusa en ese punto (Debido a la enfermedad que le impedía estar en el frente de la batalla).
Mas tarde los generales rusos Platov y Uvarov contraatacan on unos 12000 hombres, entre coraceros y cosacos, la aldea de Kalatsha para a continuación poder atacar Borodino para contener y hacer retroceder a los franceses. El ataque consiguió hacer retroceder a las tropas francesas por lo que Eugéne retrasó el ataque y decidió lanzarlo por el reducto de Raevski, que estaba poco defendido por su dificil acceso.
Mas tarde sobre las 3 del mediodía los franceses toman el reducto de Raevski y expulsan a las tropas atrincheradas allí, los flancos rusos estaban cayendo, solo quedaba que cayera el centro para lograr la victoria, los franceses atacan con todo lo que tienen, Murat lanza en varias ocasiones cargas de caballería pero los rusos resisten. 4 regimientos de coraceros del ejército de Bagration son enviados para detener a la caballería. Eugene intenta avanzar por el reducto de Raevsky, pero el Príncipe de Tolly frena el avance con su artillería. Kutuzov ordena un contraataque de la guardia imperial rusa sobre Semionovskaya pero la artillería gala lo repele.
Finalmente Poniatowski lanza un último ataque sobre Uititsa pero en su ofensiva divisa la llegada de milicianos moscovitas con lo cual decide retroceder y mantenerse en su posición esperando un posible contraataque ruso que nunca sucedió. El final de la batalla no llego hasta el anochecer donde tras los últimos disparos de cañon, el comandante en jefe ruso, el general Kutuzov ordena evacuar todas las posiciones defensivas para retirarse más alla de Moscú para reorganizar su ejército y esperar al enemigo más temido por los franceses: el Invierno.
Estimando que entre un quinto a un tercio de las bajas totales fueron muertos en combate, se cree que de 12.000 a 25.000 soldados murieron en Borodino.
Finalmente Poniatowski lanza un último ataque sobre Uititsa pero en su ofensiva divisa la llegada de milicianos moscovitas con lo cual decide retroceder y mantenerse en su posición esperando un posible contraataque ruso que nunca sucedió. El final de la batalla no llego hasta el anochecer donde tras los últimos disparos de cañon, el comandante en jefe ruso, el general Kutuzov ordena evacuar todas las posiciones defensivas para retirarse más alla de Moscú para reorganizar su ejército y esperar al enemigo más temido por los franceses: el Invierno.

Contraataque de Coraceros Rusos