Dos exploradores llevan perdidos una semana en el desierto y ya no les queda agua ni alimentos. Andan deshidratados, con las lenguas pegajosas llenas de unas ampollas viscosas, y uno de ellos ya esta empezando a pensar en matar al otro para beber su sangre y comerselo. En esto que ven una especie de cueva, y se dirigen hacia ella para descansar un rato en el fresco; pero una vez que estan dentro, se dan cuenta de que es una tumba y ven una momia.
Tras cruzarse unas miradas de complicidad, uno de ellos se arroja sobre los despojos para comerselos. Aparta las pesadas telarañas y una capa de polvo con varios centimetros de grosor, y luego procede a arrancar las vendas; esta tarea resulta bastante dificil, porque estan todas pegadas entre si debido a que los fluidos de la descomposicion se apelmazaron entre las vendas y las han cementado. Suerte que tambien las vendas estan medio podridas y alguna serpiente ha hecho agujeros donde se puede meter la mano para agarrar firme.
Una vez que ha conseguido apartar las vendas, el olor que inunda la tumba es espantoso, pero este tio tiene demasiado hambre como para entretenerse con tonterias. Ve que queda bastante poca cosa de la momia, porque esta todo lleno de gusanos comiendose sus tripas. Empieza a remover entre los nauseabundos restos, y descubre que dentro del intestino de la momia hay una tenia, que tambien esta momificada y siendo devorada por los gusanos. Mientras busca algun bocado para comer, a la momia se le desprenden los brazos y la cabeza, que al golpear contra el suelo se rompe en dos y deja escapar un repugnante liquido verde, viscoso y apestoso del interior del craneo, en el que se revuelven unos cuantos gusanos. Finalmente, descubre que el unico trozo de momia en buenas condiciones es la entrepierna. No esta demasiado comida por los gusanos, e incluso tiene unos nutritivos huevos de cucaracha. La capa verdosa de moho se puede apartar con la mano. Tambien hay algun que otro escarabajo, pero estos le van a dar un poco de sabor a la cosa.
Despues empieza a comerse tranquilamente el culo, mientras mira recelosamente al otro explorador para que no le quite su comida. La carne tiene un sabor asqueroso, esta completemente seca y tiene una consistencia polvorienta de cuero viejo. Varios trozos se le desprenden al comer, pero los recoge del suelo para no dejar ni migas. Cuando esta lleno y ha acabado de comer, se sienta, erupta, y entonces el otro le dice :
- Pero que has hecho desgraciado ? Pero tu sabes que te has comido ?
Una momia ! Esa carne puede llevar aqui varios miles de años. Debes darte cuenta de que para conservarla durante tanto tiempo debieron atiborrarle de conservantes y Dios sabe que guarradas, algunas de ellas probablemente toxicas e incluso cancerigenas. Es posible que eso fuese bueno para una momia, pero te imaginas lo que te puede hacer a ti ? Probablemente empezaras a criar tenias mutantes. Imaginate la cantidad de bichos que pueden haber estado por aqui, ya has visto los gusanos y los escarabajos, pero es que tambien deben pasar ratas de vez en cuando, que se mean entre las vendas. Ademas, te has fijado que la capa de polvo que apartaste al principio era mierda de murcielagos ? Es que no puedo creerlo, despues de esto seras capaz de volver a tu casa y besar a tu esposa ? Con esa boca que has utilizado para descapullar una polla podrida, arrancandola el prepucio de cuajo, y con esa lengua, con la que has saboreado las vesiculas seminales fosilizadas de alguien de quien no sabes ni a cuanta gente dio por culo.
El que se ha comido la momia empieza a tener arcadas, y entonces el otro remata su tarea :
- Aparte de que no tiene ningun tipo de garantia sanitaria. Imaginate que este tio se hubiese muerto de alguna enfermedad venerea. Y tu te has tragado todos los virus momificados, junto con el tejido corrupto de una polla infectada y purulenta. Y ahi estas, tan contento, intentando no recordar lo repugnantes que son los chancros de la sifilis. Aunque yo particularmente apostaria por la lepra o algun tipo de gangrena genital, ya has visto con que facilidad se le desprendieron los huevos. Con un poco de suerte empezaras a pudrirte vivo por el intestino y lo descubriremos a tiempo cuando cagues el cadaver de tu primera tenia.
Esto ya es demasiado, asi que el explorador que se ha comido los restos de la momia se da la vuelta y empieza a vomitar encima de los huesos polvorientos de una cabra que algun animal devoro en la tumba. Obviamente, estando tan deshidratado, el material regurgitado es particularmente viscoso y pegajoso. Cuando ha acabado de sorber y escupir los trozos de vomitado que se le han quedado atascados en las narices, el otro se lanza sobre el vomitado, diciendo :
- Eso, eso, calentito, como a mi me gusta.