CON RESPECTO A LA PREGUNTA DE MUCHOS ACERCA DE CUAL ES EL VERDADERO DIOS, LA RESPUESTA ESTÁ EN LA BIBLIA EN EL LIBRO DEL EXODO.
Cuando Moisés le pregunta a Dios cuál es su nombre (cosa que lo determinaría como "dios de Israel") responde: "Seré el que sea", o sea: podré ser llamado con muchos nombres y adorado por pueblos y culturas diversas. Desgraciadamente, la historia del cristianismo nos ofrece la no infrecuente degradación de esta "laicidad" de Dios y el intento de "sacralizarlo" para tenerlo como monopolio de su raza, de su pueblo o incluso de sus acciones bélicas.