Gabriela va todos los dias al gimnasio porque está obsesionada con mantener su cuerpo duro y firme. Tiene un entrenador personal marroquí que le ayuda con sus rutinas.
El otro dia Gabriela iba más sexy de lo normal, con unos shorts casi diminutos y un bikini en el que se le transparentaban los pezones. A lo largo de la tarde su entrenador se puso cachondo y no pudo evitar que se le notase una leve erección por debajo de su pantalón. La chica se percató de ello y en cuanto terminaron se lo llevó a un rincón para ayudarle a bajar la erección. Por lo visto después tuvieron un poquito más de sexo en casa de ella.