Al iniciar la década de los 80, las complejas circunstancias sociales en todos los niveles unidas a la falta de un circuito donde se pudiera correr con seguridad – Las competencias en circuitos callejeros se estaban volviendo muy peligrosas por la imprudencia de los espectadores - hizo que esta actividad comenzara a decaer y Auteco terminó con su equipo oficial, dirigiendo sus esfuerzos publicitarios hacia otros campos. Más tarde, en los años noventa, se volvió a formar el equipo oficial de marca, aunque sólo en motocross. El corredor más importante en este nuevo periodo fue Martín Cárdenas, quién actualmente está corriendo en el campeonato mundial de velocidad MotoGP, en la categoría 250cc a bordo de una Honda oficial.
Alfonso Blanco junto a la KH 250, una máquina que le
dió muchos triunfos a Auteco a finales de los 70
"La Asesina", así bautizaron a la
veloz KH 500 de tres cilindros
Todas las experiencias vividas en los años 80 hicieron que la empresa, dentro de su visión estratégica, se preocupara por buscar otro fabricante que le permitiera complementar su gama de productos y proveer transporte económico y confiable a otros segmentos del mercado, que hasta ese momento había tenido desatendidos.
De esta manera se iniciaron, a principios de los 90, contactos con el fabricante Bajaj de la India, al cual fueron remitidos por el propio Kawasaki, con quien Bajaj tiene acuerdos de cooperación tecnológica. Uno de los principales modelos de Bajaj era una motoneta que por sus características de motor y chasis era muy parecida a la mítica Vespa Italiana. A pesar de que su nivel de calidad no se equiparaba con las motos japonesas, Auteco decidió apostarle a volver a introducir la motoneta en nuestro país, porque, entre otras cosas, las mismas razones que hicieron tan exitosa a la Lambretta en los 60, seguían vigentes: la necesidad de un transporte práctico, económico y accesible para un grupo de usuarios que no podían comprar los modelos actuales. Esta motoneta de dos tiempos, 150cc y muy buen torque, fue bautizada Auteco Plus, valiéndose del buen nombre que ha tenido esta empresa en la mente de los consumidores, para facilitar la introducción de esta marca hasta entonces desconocida en nuestro mercado. La Plus se lanzó en el mercado colombiano oficialmente en Mayo de 1993, convirtiéndose de inmediato en un gran éxito comercial, hasta el punto de que había listas de espera de más de tres meses en los concesionarios para poder adquirir una de estas máquinas, siendo muy valoradas sobre todo como moto de trabajo y mensajería.

Aquí vemos a Gabriel Prieto volando sobre una KX.