- ….¿Ustedes?,… -,dije apenas.
No hacían falta explicaciones: una intuye. Quise pararme e irme de inmediato, pero no pude: de un salto felino, Cristina se me abalanzó encima, al mismo tiempo que Renato me cogía fuertemente de ambas muñecas: empecé a llorar desesperada, sintiéndome engañada, mientras esos dos me obligaban a acostarme en medio de ambos. Chillé desesperada, con ojos llorosos, mientras esos dos pugnaban por sobar sus cuerpos húmedos de los jugos de Cristina, tratando de excitarme; yo estaba desconsolada, es cierto,… pero mi cuerpo no me respondía: mi raja se mojaba irremediablemente, sintiendo la cabeza colorada de mi novio pugnando por entrar, mientras Cristina sobaba su rodilla entre mis nalgas, prendida de mis tetas, lamiéndome el cuello, y sobando también de arriba abajo, por mi espalda, sus pezones erectos:
- …¡SUÉLTENMEEEEEE!!!,… -gritaba yo, llorando a mares-,… ¡ustedes planificaron todo!!!,…
- …Si amor,… -admitió Renato mientras me penetraba; no me resistí,… su verga me tenía dominada por completo-, Cris y yo hemos sido pareja a tus espaldas,…
- …¡Suéltameeee!,…¡ahhhh!,… - grité mientras luchaba contra mi deseo de ser cogida por "mi novio", pero a la vez sintiendo asco por esas tetas que se me frotaban en la espalda-,… ¡ya no quiero nadaaaa!!!,…
- …No seas mentirosa, Esthercita,… mmm,… -me dijo la repulsiva de Cris, lamiéndome el cuello-, siempre supimos que eras una perrita insaciable, y queremos que seas nuestra perrita a partir de hoy,…
En ese momento mi cuerpo se estremeció por el pánico: ¡sentí como algo durísimo se me introducía por el culo!!!, ¡la perra esa TENÍA PUESTO EL APARATO ESE!!!; traté de contraer mi ano, de alejar mi culo de esa cosa: todo en vano,…
- ¡AAAAYYYYYYY!!!!!!,…
¡Sentí como si un pedazo de hierro candente se me metía por atrás!!!; ¡era un dolor horrendo; casi sentía y oída mis entrañas crujir mientras esa cosa me causaba un dolor que sentía yo directo en la cabeza!!!!,… ¡¡mis gritos de dolor me dejaron casi ronca, mientras Cris y Renato me cogían con todas sus fuerzas, como si estuviesen decididos a convertir mis dos agujeros en uno!!!
- ¡Siempre me gustaste para ser mi perrita, Esther!!!,… ¡aaah!!, ¡ahhh!,… -decía Cris, mientras gozaba como una enferma con mi dolor.
- …¡NOOOO: NO QUIERO, NO QUIEROOOO!!!!,…
- ¡¡¡VAS A QUERER, PERRA!!!,… - me ordenó-, ¡Y LO VAS A GOZAR: TE RETO!!!,…
- …¡NOOOO!!!!,… -grité, llorando desconsolada-, ¡NO ME RETES,… NO ME RETEEEESS!!!,…
Renato no dijo nada: reía y gozaba nada más; gozaba por tener a la vez a una golfa como una enamorada, y a una perra sumisa,… a mí. Así fue como empecé a ser la perrita de Cris y de Renato: siempre dispuesta a que me usen como les dé en gana, pues,… como todos ustedes saben, no puedo rechazar un reto.
FIN