Les contaré como fue la primera vez que mi esposa y yo fuimos a una fiesta de parejas en un club nudista.
El sitio es un club gay cuyas instalaciones tienen sauna, turco, jacuzzi, sala de proyección de películas y cuartos para hacer el amor con más comodidad; los fines de semana los dedican a las parejas y fiestas temáticas.
Cuando supe que ese sábado habría fiesta de parejas de inmediato se lo dije a mi esposa, pues una de mis fantasias era asistir a una de esas fiestas y hacer el amor a la vista de todos los asistentes, y si la situación se daba, hacer un intercambio o algo loco, claro que mi esposa aceptó con la condición de que haría nada que ella no quisiera, a lo que dije que si, pues lo rico es hacer las cosas con el consentimiento de ambos.
Nos vestimos para la ocasión, yo con un pantalón fácil de quitar, camiseta de manga corta y calzoncillos tipo tanga, soy un hombre de contextura normal, 1.70 de estatura, delgado, buenas piernas, y muy velludo. Mi esposa es una trigueña de cara preciosa, 1.55 de estatura, delgada, senos medianos, firmes, bonitas piernas y cola bien paradita, se vistió con un vestido negro, corto, de tiras, dejando ver sus lindas piernas, brassier strapless y le dije que se pusiera unas tangas bien pequeñitas, aunque no ví cuales se colocó.
Salimos de la casa como a las 10 de la noche, muy nerviosos, pues era la primera vez que íbamos a hacer algo asi, aunque nos encantaba hacer el amor en sitios públicos, arriesgándonos a ser vistos, nunca lo habíamos hecho de frente a otros.
Entramos al sitio, en la entrada había una chica de un cuerpo precioso vestida al estilo romano, envuelta como en una sábana, quien recibió las entradas y nos dio la bienvenida y el licor al que teníamos derecho y nos indico por donde seguir.
El interior estaba a media luz, con mucho humo por todo lado, había muy poca gente, unas cuatro o cinco parejas únicamente.
Nos sentamos en una mesa al rincón del salón, junto al sauna y al lado de las escaleras que dan acceso al segundo piso.
Como a los 45 minutos empezó a llegar la gente y a llenarse las mesas, a nuestra mesa llegó una pareja un poco más joven que nosotros. Ella como de unos 26 años y él como de 30; era una chica muy bonita, de estatura mediana, senos medianos y buena cola, vestida con unos blue jeans ajustados y una camisa con botones delanteros, muy normal, el muchacho tenía un cuerpo trabajado en el gym, y una cara muy agradable, hacían una bonita pareja.
Entablamos conversación y al igual que nosotros era la primer vez que iban a un sitio de estos, y lo hacían por experimentar cosas nuevas.
Salimos a bailar entre nosotros, a veces yo con la chica, nunca supe su nombre, digamos que se llama Lina, y mi esposa con David.
David me preguntó si íbamos a hacer intercambio de parejas, que estaba que se comia a una mujer delante de su esposa y que quería ver como se comían a su mujer, le dije que solo si Amanda estaba de acuerdo lo haríamos, que ella decidía.
A media noche comenzó el show, salieron a la pista una chica muy hermosa vestida de enfermera y un chico de contextura media, nada del otro mundo, a esa hora el sitio estaba a reventar y se sentía el calor y las ganas de sexo en todos los asistentes. La pareja del show empezó a quitarse la ropa, la chica pronto se quedó en ropa interior, un brasier diminuto que apenas le cubría un par de senos pequeños, pero muy bien formados, firmes y juveniles, y una tanga brasilera que le tapaba solamente su cuquita, todos estábamos que nos le hechabamos encima. El chico también quedó en una brasilera, que le dejaba ver un buen paquete,
Poco a poco se fueron quitando esa pequeña ropa que les quedaba y ella quedó totalmente desnuda, un culo espectacular, sin celulitis, ni flacidez, un culito perfecto como para comerlo toda la noche y unas tetas paraditas, coronadas con un par de pezones rosaditos, hermosos, la niña estaba como para deleitarse con ella. El muchacho se quitó lo suyo y empezó a tocarse y menearse el pene hasta que adquirió un tamaño descomunal, tremendo paquete, ni siquiera en películas XXX había visto yo tremendo pene, y un torso bien trabajado que dejó a mi esposa y a Lina boquiabiertas. Una de las asistentes de inmediato le echo mano a tremenda herramienta y lo empezó a masturbar como si fuera la última verga que fuera a tener entre sus manos.
La chica empezó a sacar a bailar a los asistentes, el primero que se ofreció, se cortó cuando la chica le iba a quitar el pantalón y de inmediato se sentó. Luego me sacó a bailar y Al sentir ese cuerpito desnudo pegado a mí, de inmediato el pene se disparó, ella me preguntó que si podía quitarme la ropa, le dije que lo hiciera con toda confianza, enseguida me quitó la camiseta, desabrochó mi correa, y muy lentamente me fue quitando el pantalón, se agachó para quitarlo del todo y cuando estaba su cara al frente de mi pene me pegó un pequeño mordisco en él, bailamos un rato más asi, yo en calzoncillos, y ella desnuda sobando un ratico su espectacular cola en mi paquete que estaba a reventar.
Cuando regresé a la mesa le dije a mi esposa que estaba muy excitado, que si íbamos a hacer algo… ella me contó que David le había pedido tener sexo con él, pero que la esposa se había arrepentido y ya no quería estas allí y estaba llorando desconsolada.
Le dije lo haríamos solo ella y yo, sin intercambios… en la pista ya había algunas parejas que se empezaban a desnudar, nosotros salimos a bailar y el animador propuso que todo el mundo se quitara las camisas y blusas, yo ya estaba solo en calzoncillos, y Amanda a regañadientes aceptó bajarse la parte superior de su vestido… después de un rato de baile en el cual no paré de restregarle el paquete contra sus nalgas y tocar y besar sus tetas por encima del brasier, comencé a apretarla contra mí, mis manos empezaron a recorrer toda su desnuda espalda y poco a poco baje hasta cogerle las nalgas y empecé a jugar con ellas, a Amanda le excita mucho que le apreté y juegue con sus nalgas, al sentirla excitada, cada vez que tenía la oportunidad, subía su vestido y dejaba que los demás vieran el culito de mi mujer vestido con una diminuta tanga brasilera, al sentir esa pequeña prenda me encendí y la emprendí contra esas hermosas nalgas, sentía los jadeos y gemidos de mi esposa en mi oído y me di cuenta que estaba lista para hacer algo más lanzado, con un par de medias de ron, poco a poco se fue desinhibiendo y al ver que muchas parejas ya bailaban desnudas en la pista accedió a quitarse toda la ropa, lentamente la fui desnudando, le quité el brasier y quedaron al descubierto sus lindas tetas, de inmediato las tomé en mis manos y las comencé a acariciar, mi boca instintivamente se pegó a ese par de oscuros y grandes pezones, que ya para esa hora estaban super duros. Le acabé de quitar el vestido y quedó solamente con su diminuta tanga negra. Mi pene estaba a reventar, me coloqué detrás de ella y de inmediato su cola se pegó a mi y la comencé a rastrillar bajándome el calzoncillo y dejando libre el pene que ya quería entrar en acción. Amanda al sentir mi tranca en su cola, se volteó y me quitó del todo el calzoncillo y empezó a masturbarme muy suave, mientras con su lengua jugueteaba con mi glande….