Ver Mensaje Individual
Antiguo 21-07-2010 , 15:42:36   #12
Ba‘al Z'vûv
Denunciante Constante
 
Avatar de Ba‘al Z'vûv
Me Gusta
Estadisticas
Mensajes: 2.428
Me Gusta Recibidos: 1000
Me Gustas Dados: 653
Ingreso: 28 oct 2008

Temas Nominados a TDM
Temas Nominados Temas Nominados 1
Nominated Temas Ganadores: 0
Reputacion Poder de Credibilidad: 36
Puntos: 35069
Ba‘al Z'vûv Es un dios del foroBa‘al Z'vûv Es un dios del foroBa‘al Z'vûv Es un dios del foroBa‘al Z'vûv Es un dios del foroBa‘al Z'vûv Es un dios del foroBa‘al Z'vûv Es un dios del foroBa‘al Z'vûv Es un dios del foroBa‘al Z'vûv Es un dios del foroBa‘al Z'vûv Es un dios del foroBa‘al Z'vûv Es un dios del foroBa‘al Z'vûv Es un dios del foro
  
Predeterminado Respuesta: el nerd y la porrista 3

Al parecer mi buena suerte se acababa apenas me confiaba, porque apenas unos segundos después se oyó un bullicio en la puerta principal. Entonces de entre la multitud apareció Mateo, vestido de la forma más espantosa posible, con un saco y pantalón de cuadros verdes, acompañado de una camisa morada, y una rosa en la bolsa frontal.


¡Dios mío, esto no me puede estar sucediendo! Dije en voz baja, cubriéndome la cara con las manos.


"¡Hola Megan, mi bomboncito..!" Gritó alegremente Mateo mientras me daba un beso idiota en la frente.


"¿Pero qué haces…?" Le pregunte en voz baja, visiblemente irritada.


"Pues, vengo a la fiesta contigo. ¿O te molesta, mi amor?"


Todos en la mesa estaban en silencio, sin quitarme la vista de encima. Si quería mantener la farsa del "noviecito", debía ser lo más convincente posible. "Eh.. sí, mi amor. Ven, vamos a un lugar más privado a platicar." Y entonces agarre a Mateo con fuerza de la mano y casi lo fui arrastrando hasta que llegamos a una esquina medio oscura del jardín.


"Uy, hasta me dolió la mano, Megan." Dijo en tono de chiste Mateo.


"¡Estúpido! ¿Pero qué carajos haces aquí?" Le reclame indignada.


"Mira, no te estás portando como la noviecita educada que quiero ehh.."


"Me vale madre eso, Mateo, ¡Te dije claramente que no te invitaba a la fiesta!" Respondí apretando los puños de la impotencia.


"Pues, el trato era que serias mi noviecita, y si no puedes hacer eso tendré que tomar algunas medidas. ¿Entendido?"


"No te creo, nerdcito, porque tú sabes que te he estado dando mi cuerpo y no renunciarías tan fácilmente a eso. Además, esto de ser tu noviecita ya me está hartando." Reclame con seguridad.


"¿Ah sí? Bueno, si, tienes razón, me has estado dando tu cuerpo, pero si no te portas como la noviecita cariñosa que espero, al menos una de las fotos saldrá en internet cuando el trato termine. ¿Entendiste, muñeca? Además, eso te ganas por tratarme tan mal." Dijo Mateo con mucha irritación en su voz.


"¡No puede ser..!" Dije con impotencia a la vez que me le quedaba mirando con cara de enojo. Pero sabía que él tenía razón, no podía escaparme de ser su noviecita. Me quede sin hablarle durante casi 10 minutos, y cuando por fin me tranquilice le dije:


"Mira… ve y tráeme un tequila. ¿Ok? No pienso moverme de esta esquina en toda la noche."


Mateo me miro con una cara que dejo en claro que mi comentario le había dolido, y entonces se puso en marcha al Bar. Me recline en la baranda, con mi corazón latiendo a mil por hora por el o que acababa de pasar, hasta que pasados unos minutos Mateo volvió con mi tequila y me lo ofreció.
Sorprendentemente, luego se quedo en silencio junto a mí y no dijo nada durante un rato.


Le di varios tragos a mi bebida, y cuando la curiosidad ya me tenía vuelta loca le pregunte: "¿Estas molesto conmigo?"


"Si. Megan, eres muy cruel." Dijo sin mirarme.


"Ah, ¿Cruel? ¿Necesito recordarte quien es el que me está chantajeando?"


"Si, pero.. ¿Tan mal te la has pasado?"


"P..pues, claro.. ha sido asqueroso todo."


"No te creo, porque siempre has gemido de una forma que deja en claro que te gusta. Y no me digas que no, Megan."


"Pues, creo que estas volviéndote loco o algo. Yo NO he gemido de placer contigo NUNCA."


"¿Ah no? ¿Y qué me dices de esto?" Y acto seguido me mostro su reloj, y al apretar un botón se oyeron claramente mis gemidos. Y sin duda, eran sexuales.


"Estúpido, ¿Me has estado grabando?"


"Si, ¿A poco no está súper este reloj? –Contestó súper emocionado- Pero solo graba voz. ¿Ya vez como sí has gemido de placer?"


Le di varios tragos a mi bebida y no le respondí. Me había descubierto, y por más que pensaba que responder nada me convencía. Resignada, me di cuenta que el silencio era mi única alternativa posible.
Mateo se quedo callado también, y durante un largo rato nos quedamos admirando las luces de la ciudad a lo lejos. Seguí tomándome el tequila, hasta que de repente…


…Paso algo que altero aun mas mis planes.


Quizás causado por el enojo o lo que sea, el tequila comenzó a hacer efecto. Y fue súper intenso y REPENTINO. Me sentí mareada de repente, y me puse a reírme como tonta. Mateo vio inmediatamente que algo no estaba bien, y me dijo:


"Megan, ¿Te sientes bien?"


"Uff. Si, nerdcito.. me siento suuuper.." Dije agarrándome a la baranda con dificultad.


"Ay Megan, ya se te subió la bebida. Te voy a llevar a tu casa ¿Ok?" Dijo Mateo sujetándome de la cintura, a lo cual respondí abrazándolo con fuerzas. Pude sentir como su corazón se acelero de inmediato, y sonreí un poquito.


Regresamos a la fiesta y aun atontada me fui despidiendo de todos, mientras Mateo seguía llevándome en sus brazos hacia la salida entre la multitud. Lentamente llegamos hasta la puerta principal, y cuando estuvimos afuera vi que la espantosa pick up de Mateo estaba estacionada en la entrada.


Y no pude evitar poner una cara de burla al ver eso. Era un vehículo espantoso, modelo 60, con golpes y manchas de oxido por todas partes. Claramente esa camioneta había visto muchísimo camino en su vida.


"E..espera, Mateo.. ¿N..nos vamos a ir en esa…cosa, a la casa?" Dije arrastrando las palabras, sintiendo como me movían el piso.


"Si, Megan.. " Respondió con indiferencia Mateo, y entonces me abrió la puerta del pasajero y con un pequeño esfuerzo se aseguro que estuviera bien sentada y luego me coloco el cinturón de seguridad.


Rápidamente fue hasta el otro lado y se coloco al volante, y cuando encendió la espantosa camioneta se oyó un rugido tremendo del motor. Acelerando poco a poco dio la vuelta y nos pusimos en marcha a mi casa.


Cerré los ojos, aun muy mareada por todo lo ocurrido. Voltee a ver a Mateo, y vi que estaba con la vista fija en el camino.


"¿Mateo…?"


"Dime, Megan.."


Me reí de forma boba, lo cual hizo que sonriera un poco. "¿S..sabes..? Ayer soñé contigo."


"¿Ah sí?" Respondió con muchísimo interés.


"Sip. Me perseguías en el sueño, y me la… metías." Dije de nuevo entre risitas.


Mateo comenzó a sudar de repente por lo que estaba oyendo.


"Oye, Megan.. y.. ¿Qué mas pasaba?"


Me recosté contra la puerta, sintiendo el frio aire del bosque alborotando mi largo cabello negro.


"Me la metías.. Mateo. Y me la metías.. y me la metías.. y…"


Y sin darme cuenta me fui quedando dormida.


Casi ni sentí cuando la camioneta bajo la velocidad y se metió en un camino rural, ocasionando que se zarandeara un poco. Cuando abrí los ojos vi que estábamos en un mirador, con las luces de la ciudad a la distancia.


"Uf..d..donde estamos..?" Dije con una risita boba, mirando a Mateo.


"Es un mirador, Megan.. ¿Ves? De aquí se ve tu casa, asómate."


Con esfuerzos me levante un poco y por más que trate no encontré ni siquiera mi calle.


"Megan.. ¿Tu tienes… alguna fantasía?" Me preguntó con pena Mateo.


"Uf.. " Me recosté de nuevo en el asiento, pasando mis dedos por mi pelo. "Si... me imagino que… uf... tu cara entre mis piernas... " Y de nuevo se me escapo una risita.


Mateo no dijo nada y salió de la camioneta rápidamente, pasando por enfrente del motor. Luego llego hasta mi puerta y la abrió lentamente, para acto seguido darme un beso en la rodilla.


"¿Y..eso? E..estúpido.." Le dije con una mirada simpática, dándole una ligera cachetada.


¿No…quisieras que... hiciera tu fantasía realidad, Megan? Hasta ahora tú has sido la que… ha hecho todo."


Me mordí los labios de una forma sugerente, y con un gesto delicado dije que si con la cabeza. Entonces Mateo coloco sus manos en mis rodillas y me hizo girar sobre el asiento hasta que mis piernas quedaron apuntando hacia fuera. Me deje caer en el asiento de la pick up mientras Mateo abría mis piernas, y apenas un segundo después sentí como apretaba con firmeza su rostro contra mi sexo, apenas protegido por la delicada tela de mi tanga rosa.


"Ahh….ay…" Gemí en respuesta, arqueando la espalda de forma sugerente.


Mateo se envalentono al oír mi reacción, y su boca se pego aun más agresivamente contra la tanguita, resoplando de forma agresiva a través de la telita mientras sus manos subían y bajaban por mis piernas, acariciándolas.


Me cubrí la cara con las manos, poniéndome muy tensa mientras él seguía con sus amorosas maniobras entre mis piernas, y entonces sentí como sus manos se deslizaban por debajo de mi falda y me agarraban los costados de la tanga. Levante en respuesta un poquito la cintura, y poco a poco mi delicada prenda fue deslizándose por mis piernas hasta que quedo libre.

Ba‘al Z'vûv no está en línea   Responder Citando
 
Page generated in 0,09217 seconds with 11 queries