Especialmente la basofia, la pus que lo tiene como "modelo a seguir".
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Lo último que pidió Carlos Castaño antes de ser asesinado
Justicia y Paz - Versiones
Miércoles, 14 de Abril de 2010 12:48
Una nueva versión sobre la muerte del jefe paramilitar Carlos Castaño Gil surgió en Medellín, durante la versión de alias 'el cura'. Según dijo, de la decisión de matarlo la conocía el Estado Mayor de las AUC.
De acuerdo con la versión de alias 'el cura', Carlos Castaño había perdido poder dentro de las AUC.
Sentado en una vieja silla y recostado contra la pared dentro de un rancho de propiedad de un campesino de 65 años en la vereda El Tomate, de San Pedro de Urabá, y reclamando de manera insistente que lo llevaran a hablar con su hermano Vicente, fue asesinado el jefe paramilitar Carlos Castaño el 16 de abril de 2004.
Así lo reveló el ex paramilitar Elkin Casarrubia Posada, alias ‘El Cura’, ante un fiscal de la Unidad Nacional para la Justicia y la Paz durante su primera sesión de versión libre realizada en Medellín.
Este desmovilizado del Bloque Calima de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), condenado por su participación en la masacre de Mapiripán, Meta, y formado en las filas del Ejército Popular de Liberación (EPL) a finales de la década del ochenta, narró por primera vez ante la justicia los hechos que acabaron con la vida de quien fuera el máximo vocero político de las organizaciones armadas ilegales de extrema derecha en el país y sobre los cuales se han tejido diversas versiones.
“La orden que me dieron a mi fue matar a Carlos Castaño”, dijo Casarrubia Posada. La misión le fue dada a comienzos de Abril de 2004 durante una reunión en la que estuvieron presentes Vicente Castaño, alias ‘el profe’, Ever Veloza, alias ‘HH’, y Jesús Ignacio Roldán Pérez, alias ‘Monoleche’. De acuerdo con el testimonio del versionado, la decisión la había tomado Vicente, “pero ‘HH’ me dijo que toda la comandancia de las Auc sabía de esa orden”.
Una vez conocido el propósito, se organizó un grupo de paramilitares de por lo menos cincuenta hombres que venían de diversos bloques, entre ellos del Calima y del Bananero, y de confianza de Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘don Berna’. Al frente de la misión estarían Henry Rodríguez Gómez, alias 'Darío', comandante militar del Bloque Bananero en ese momento; Elkin Casarrubia Posada, alias ‘El Cura’, quien dirigía el Frente Amalfi del Bloque Calima en varios municipios del Nordeste antioqueño; y alias ‘Móvil Cinco’, de quien no se conoce hasta el momento su nombre.
Para cumplir con la misión, y por orden de alias ‘HH’, se trasladaron de Santo Domingo, Antioquia, a Santa Fe de Ralito, Córdoba, varios fusiles Galil y R-15, los cuales fueron entregados después a varios combatientes en el sitio El Molinillo, en San Pedro de Urabá.
El relato de alias ‘El Cura’ revela que hubo varios intentos de atacar a Carlos Castaño, pero que por diversas circunstancias y contraordenes se abortaron. Una de esas ocasiones se presentó en la finca llamada ‘La 28’, donde frecuentemente se encontraba el líder político de las Auc. Hasta ese lugar había llegado Diego Martínez Goyeneche, alias ‘Daniel’, quien estaba al frente del Bloque Tolima.
“La orden que ‘Monoleche’ dio en ese momento fue que matáramos a Daniel cuando bajara de la finca y si venía con Carlos Castaño, que los matáramos a los dos, pero luego ‘HH’ cambió la decisión y dio la orden de no matarlo para no “calentarse” con Carlos Castaño”, indicó Casarrubia Posada.
Según el versionado, pasaron varios días hasta que una casualidad los llevó a encontrar al líder de las Auc. “Yo estaba con Vicente Castaño en una de sus fincas y hasta allí llegó un señor que le decían Choroto, quien le administraba algunas tierras a ‘el profe’, a decirle que unos campesinos estaban quemando uno de los bosques de su propiedad. Vicente entonces le ordena a ‘Monoleche’ que arregle ese problema”, relató el versionado.
Dado el conocimiento de la zona que tenía alias ‘Monoleche’, le dijo a alias ‘El Cura’ que reuniera la gente porque cerca del sitio de la quema era frecuente ver a Carlos Castaño y a sus escoltas. El grupo de paramilitares se transportó en por lo menos cuatro camionetas. “En una de ellas iban Monoleche, Sarley y Jhovanny; en la otra iba Darío con unos veinte hombres; en otra estaba Ramiro; y en otra íbamos Móvil Cinco y yo”.