Respuesta: Ahora o Nunca
Salí yo primero, realmente dudando de que ella realmente viniera, la había yo notado muy nerviosa. Pero no falló, en pocos minutos estábamos en un motel con todo lo que necesitábamos, ¡cuánto hacía que ninguno de los dos íbamos a uno de éstos lugares!
Apenas entramos nos unió un suave y dulce beso de lengua que cada vez se hizo más intenso, nuestra temperatura subía... y subía... ¡Su cuello ardía! No podía esperar más, desabroché su blusa y su sostén, sus pechos eran grandes y sus pezones estaban tiesos. Nos tiramos sobre la cama y comencé a basárselos suavemente mientras ella metía sus manos entre mis piernas. No aguantaba ya mi ropa, en un segundo me deshice de todo, mientras lo hacía ella se excitaba, se metía un dedo en la boca y con la otra mano se tocaba aún con el pantalón puesto. Yo ya sin ropas y con ella a medias la recosté, me arrodillé con ella entre mis piernas y con una de mis manos puse las dos de ellas sobre su cabeza como simulando inmovilizarla y comencé a recorrer todo lo que tenía desnudo hasta ese momento con besos y suaves mordisqueos.
A todo esto yo ya no aguantaba más... ella tampoco. Le bajé los pantalones mientras ella se cubría, como dándole vergüenza. ¡Mmmmm, qué mujer! suavemente corrí su mano y besé su cintura, y más abajo... y más abajo... Con mi lengua la volví loca, más tarde me contaría que jamás había tenido un orgasmo como aquel.... ¿sería cierto?
No tardamos en hacer el 69, mmm... yo tampoco recordaba haber sentido esa sensación, suave y tratando de metérsela toda en la boca mientras me acariciaba los huevos... Sólo el cansancio de la posición nos llevó a cambiar. Esta vez fue ella la que lo propuso, ya totalmente desinhibida, se sentó sobre mí y bueno, es imposible contarles todo lo que me hizo. No puedo dejar de pensar en esos pechos en mi cara mientras gemía sin parar de placer. A todo esto yo aguantaba para no acabar y prolongar su placer y el mío. Cuando una vez más acabó comenzó a chupármela mientras me miraba... ahí sí, ya no pude aguantar y acabé... en su boca... me volvía loco... derramó mi leche sobre sus pechos y después nos dimos un lengüetazo interminable.
|