No estamos acostumbrados a hacer esto solo con personas de mucha confianza e inclusive es la primera vez que escribimos esto y también es la primera vez que lo enviamos a Internet, aclaramos es la primera vez por lo tanto no pertenecemos a ningún club, grupo o algo que se le parezca.
Puede que resulte increíble e incluso hasta un poco penoso pero lo cierto es que mi esposa y yo actuamos así desde hace ya casi 14 años. Soy de 45 años y mi esposa de 42 años y a esta edad mi esposa todavía tiene un cuerpo regular yo diría que deseable inclusive para algunos conocidos. Todo empezó así:
Cuando yo tenía aproximadamente 26 años y mi esposa 23 empezamos por ver películas porno cada vez que teníamos relaciones para excitarnos más, y así poder tener un mejor orgasmo, fantaseábamos que era yo el actor y que la actriz era una persona con la que yo había tenido relaciones anteriormente y así mi esposa se imaginaba cómo me había acostado con otras personas. Esto lo hacíamos mientras yo, ya sea con la lengua o con el dedo le excitaba el clítoris hasta que ella tenía un orgasmo muy abundante, enseguida me tocaba a mí, y entonces era yo el que se imaginaba cómo mi esposa había tenido relaciones con su ex esposo. Esto también lo hacíamos mientras me la estaba cogiendo y entonces al que le tocaba venirse era a mí.
Hasta ahí todo apuntaba a que posiblemente nuestras relaciones no fueran mas allá de lo normal. Entonces sucedió que en una ocasión a mí se me ocurrió preguntarle que si después de casados ella no había tenido relaciones con otra persona o que si no existía otra persona por la que ella sintiera deseos. Cuando ella me contestó que sí que había otra persona que frecuentemente le pedía que se fuera con él al hotel a coger esto me excitó demasiado, sin embargo no sucedió nada.
Posteriormente a mí se me presentó la oportunidad de tener relaciones con una secretaria donde estuve trabajando. Por esos tiempos ya tenía más o menos 32 años y mi esposa 29 años. Cuando ella se enteró, al principio le molestó mucho, pero después cuando teníamos relaciones mientras le excitaba el clítoris me preguntaba cómo me había cogido a la secretaria, que si era muy peluda, nalgona y chichona y le respondía cómo era físicamente. Cada vez que le hacía comentarios mi esposa se excitaba más y cuando se quería venir me pedía que le dijera en qué posición le metí la verga y cuando le hacía el comentario, entonces mi esposa cerraba los ojos y empezaba a gemir y a moverse ya que había tenido un orgasmo muy abundante. Enseguida me exigía que me la cogiera para poder seguir disfrutando.
Pero esto no pararía ahí. Los que de alguna manera somos swingers sabemos que conforme pasa el tiempo nuestra mente nos exige más cosas y pasamos de la fantasía a cumplir muchas veces lo que soñamos, y mi caso no fue la excepción. Hace tiempo salí a hacer un trabajo fuera de la capital y por cuestiones de trabaja sólo podía estar en mi casa los fines de semana y resulta que un día cuando me tocaba venirme a mi esposa me soltó la pregunta a boca de jarro: “¿qué harías si te dijera que en donde trabajo un señor me agarró fuera de los baños y me besó?”. De entrada la verdad no sabía qué contestarle y lo único que se me ocurrió fue preguntarle: ¿y tú qué hiciste? Ella me contestó: “nada”. Y le volví a preguntar: “¿te gusto?”. Cuando le estaba haciendo estas preguntas la verdad ya me estaba imaginando a mi esposa con otro besándolo y la verdad estaba muy excitado, cuando me contestó que sí le gustó mucho que inclusive se calentó fue ahí cuando eché el chorro de leche en su panocha.
La verdad es que hasta ese día no había tenido un orgasmo tan rico y la verdad, entré a un mundo muy diferente porque de ahí en adelante le pedía a mi esposa que le dejara a este señor que la tocara por donde él quisiera y, a propósito, le hice hincapié en que le agarrara la verga para que sintiera de qué tamaño la tenía. Y así nos pasamos aproximadamente como 3 meses donde el inclusive le llamaba por la noche ya que así lo habíamos planeado para que mientras yo le mamaba la verija a mi esposa, el otro por teléfono le hablara de lo que tenía ganas de hacerle a ella y así él oía por teléfono cuando mi esposa se venía y enseguida le pedía que ella lo excitara porque se iba a masturbar, y entonces era cuando a mi me tocaba venirme porque mientras yo me la cogía estaba oyendo todo lo que mi esposa sentía por él, y la verdad es que sí lo deseaba mucho. Esto por consecuencia lógica, lo calentaba a él y también a mí por lo que teníamos un orgasmo casi simultáneo. Yo me daba cuenta por la forma de hablar de mi esposa por el teléfono.