Ferrari 412, un clásico desde el primer momento
El
Ferrari 412 llego al mercado en
1985, pero sus raíces se remontan a principios de la década de
1970. En efecto, este coche aprecio en
1972 en el
Salón de Automóvil de Paris con la designación
365 GT, y mas tarde con el incremento de su cilindrada se llamo
400.
Este
Ferrari ya era un clásico cuando aprecio en el mercado. El
365 GT y el
400 eran dos modelos prácticamente idénticos al
412, los únicos cambios residían en la cilindrada, que en este caso ascendía a 4944 cc y, por supuesto, en la designación del nuevo modelo. La velocidad máxima es de
250 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en solo 6,7 segundos.
La sigla
412 surge por la cilindrada de este modelo, que es un
V12, claro esta.
Ferrari con el siguió la tradición original, en donde designa a sus modelos en función del volumen de sus cilindros. Este modelo tiene una longitud de 4,81 mm, una anchura de 1,80 mm, una altura de 1,31 mm y un peso de
1930 kg. En el
412 se puede albergar un máximo de
4 personas en su interior, pero cabe aclarar que en la parte trasera solo hay espacio para los niños.
El interior, con su oscuro de cuero, alegro a los caracteres reservados que aman la elegancia
más señorial. Notablemente ancha, la consola central impone una distancia respetable entre el piloto y su acompañante.
Sin embargo, el
412 es un autentico coche deportivo, en donde el motor es garantía de eso. El cinco litros descansa sobre el eje delantero, y una mirada bajo el capot revela no solamente las dos filas de cilindro (formando un ángulo de 60°) sino, además, un impresiónate amasijo de cables y tubos que ocupan hasta el menor rincón del compartimiento del potente motor que propulsa esta elegante
Ferrari.
Este propulsor, acoplado a una caja de cinco velocidades, es una verdadera maravilla. Desarrolla
340 caballos a un régimen de
6000 r.p.m. prácticamente como una turbina, casi sin vibraciones y puede ser utilizado perfectamente cada día. El modelo resiste muy bien la aceleración. No es extraño, por tanto, que los fanáticos del automóvil consideren el
412, con sus discretas líneas
Pininfarina, uno de los primeros coches de prestigio de la década de los ochentas.