"SORPRESAS(Pedro Navaja II)" --> RUBEN BLADES
El borracho paró de cantar
y se puso a contar su buena fortuna,
el barrio estaba dormido;
llena brillaba la luna.
De pronto un ladrón salpicado de neón
salió como un tigre desde el callejón
y le puso al borracho un Magnum frente a la cara;
y le dijo "entrégalo todo, o se dispara"
El borracho temblando le entregó al ladrón
lo que acababa de encontrar,
un Smith & Wesson,
unos pesos y un puñal;
el ladrón asombrado le preguntó:
"¿Y tú qué haces con todo esto?"
mejor será que me cuentes toda la historia;
y ojalá que la huma no afecte tu memoria...
A veces hablar resulta esencial,
pero otras veces es mejor callar
porque a veces hablar
resulta un error mortal.
Con la información que el borracho le dio
a tres cuadras al norte el ladrón encontró
los cuerpos de una mujer y el de un hombre en un gabán,
tirados sobre la acera en posición prenatal.
El ladrón con el pie sacudió a la mujer,
a ver si reaccionaba; como nada pasó,
se agachó y la buscó a ver si algo encontraba
y no halló nada.
La, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la
cua cua cua cua cua
El ladrón dirigió su atención hacia el cuerpo del hombre en el gabán.
Sobre él se agachó, y lo reconoció por el diente de oro que llevaba:
"Ay, pero si es el viejo Pedro Navaja"
y empezó a burlarse de él mientras lo registraba.
La, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la (bis)
A veces hablar resulta esencial,
pero otras veces es mejor callar
porque a veces hablar
resulta un error mortal.
Como un rayo le entró la navaja buscando dentro de su cuerpo el alma;
el ladrón sintió la luna quemándole la entraña.
Y vio el más grande milagro de to'a su vida:
¡Murió viendo al sol salir de una boca reída!
La, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la (bis)
Pedro Navaja tomó su papel de identidad
y se lo puso al ladrón en el bolsillo de atrás del pantalón
para confundir la investigación.
Pedro, herido de bala,
recogió su o tro puñal,
él siempre llevaba encima dos,
cuando sale a trabajar;
y del barrio hasta la luna voló su carcajada.
La, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la, la (bis)
La vida te da sorpresas, ¡oye, camará!
La, la, la, la, la, la, la, la, la,..
Y estos novatos que creen,
Si éste es mi barrio.. no, no...(bis)