MASCHERANO Y KUYT SON SUS PRETENDIDOS
Benítez no llegará solo a Milan Moratti no accederá a desmantelar al tricampeón, pero sí está dispuesto a reforzar la plantilla con futbolistas, avalados por el técnico, de primer orden

Mascherano es el primer nombre puesto sobre la mesa
Javier Mascherano, a la altura de Fernando Torres, Pepe Reina o Dirk Kuyt (y no demasiados más) pasará a la historia como una de las mejores adquisiciones de Rafa Benítez en el Liverpool. Lo reclutó, cedido, en febrero de 2007 y un año después pagó a la empresa que tenía sus derechos, MSI, veinte millones de euros.
Ya desligado del Liverpool y encaminando sus pasos al Inter, el entrenador español tiene como principal objetivo acompañarse del ‘Jefecito’, quien desde Sudáfrica habría dado ya su visto bueno al cambio de aires.
La rapidez con que se concretó la salida de Benítez de Anfield, ligada a la renovación oficial de Fabio Capello como seleccionador inglés, ha colocado al técnico madrileño como principal y casi único aspirante al banquillo del campeón de Europa, que le considera como la mejor y menos arriesgada apuesta para suceder a José Mourinho. Tal es así, que en el entorno merazzurro ya se da por hecha su llegada... y encaminadas las negociaciones para reforzar la plantilla a su gusto.
Mascherano es el primero y Kuyt el segundo en el orden de preferencias, colándose en la lista la posibilidad de atacar el fichaje de Carragher si Maicon, como parece, acaba marchándose al Bernabéu y manteniendo en la recámara a Gerrard, aunque en Liverpool se afirma que éste no estaría por la labor de seguir a Benítez.
Otra de sus debilidades, Reina, está descartado por cuanto la posición de Julio César en la meta es intocable, mientras que a Fernando Torres, como en el caso de Gerrard, no parece seducirle, ni mucho menos, seguir el mismo camino que su entrenador de los últimos tres años.
El éxodo que se adivina en el Liverpool por la complicada situación financiera del club es la mejor arma con la que cuenta Benítez para reforzar su primer proyecto en San Siro.
Moratti, que ya ha dejado claro a sus colaboradores que la columna vertebral del Inter es intocable, accederá, eso sí, a ficharle jugadores indiscutibles y su primera lista, a la vista está, no es precisamente de futbolistas de segundo orden.