Los contentillos del gobierno
¿Cómo es el caso de la leche? Los amigos del gobierno han salido a decir que no va a pasar nada con la leche, aun cuando ya oímos al ministro haciendo una afirmación contraria. Y han insistido en que se va a importar inicialmente muy poco, que el plazo de desgravación va a ser muy largo y que en diecisiete años se reconvertirán los ganaderos y no pasará nada y los europeos se quedarán viendo un chispero como unos bobos y no van a poder inundar a Colombia de leche y de quesos. Es una teoría que he estado oyendo con mucha frecuencia: que aquí no se quiebra nadie. Les quiero recordar a las gentes del agro que aquí sí se ha quebrado mucha gente en el libre comercio. La quiebra del algodón en los noventa fue miedosa, el trigo y la cebada desaparecieron, está desapareciendo el maíz, va a desaparecer el arroz. Es decir, la quiebra es una posibilidad real. Estos TLC se hacen para que año por año vaya facilitándose la importación eliminando aranceles hasta que en un plazo desaparezcan por completo. Es como estableciendo un orden de quién se quiebra de primero, quién de segundo, quién de quinto, y los últimos que se quiebran son los que salen del mercado con arancel cero. De eso se trata, esa es la mentalidad del asunto.
En el primer año de vigencia del TLC van a entrar al país cinco mil toneladas de leche en polvo y dos mil toneladas de quesos, estoy redondeando las cifras, en total siete mil toneladas. Traducidas a leche líquida, para entender el impacto, son unos 68 millones de litros. Si se compara este volumen con el total de la producción nacional, parece una cantidad menor y aquí, estén seguros, lo va a enfatizar el doctor Plata. Va a decir que es por ahí el uno por ciento o el medio por ciento del negocio lechero nacional, aun cuando en mis cuentas da más o menos el dos por ciento del canal formal del negocio de la leche en Colombia, de lo que tramitan las pasteurizadoras. Pero ojo con esta cifra: representa el 86% de lo que conocen los ganaderos con el nombre de enlechada. ¿Qué es la enlechada? En Colombia, cuando hay invierno, se produce más leche, no hay quien la compre y ante el exceso de la oferta se caen los precios. Es un asunto que hay que grabarse en economía. Cuando hay mucho de un bien, los precios se caen, además porque en la pobreza nacional la gente no toma más leche, sino que sigue básicamente tomando lo mismo. El primer año del TLC, y la cuota sube todos los años y sube y sube, esa importación de que hablamos reemplaza una cantidad de leche igual al 86% de la enlechada. A lo anterior hay que sumar lo que Fedegan ha explicado, y es que no es solo el TLC con la Unión Europea, sino también el negociado con Estados Unidos, y hay acuerdos con Mercosur y hay acuerdo con México y hay acuerdo con Chile. Ya hoy a Colombia están entrando leche en polvo importada y lactosueros. Parte de la crisis del negocio lechero obedece precisamente a esas importaciones. Cuando se suman entonces todos estos contingentes, ¿a qué se llega? A 16.600 toneladas de leche en polvo y 8.000 toneladas de queso, es decir, 24.682 toneladas, equivalentes a 280 millones de litros de leche. Estamos hablando ya aquí de una cantidad que puede ser algo así como el 10 por ciento de toda la leche que se comercializa a través del sector formal de la economía, un volumen bien grande que debe, a mi juicio y al de los especialistas, desquiciar la economía de los productores de leche. Porque este es un negocio lleno de déficit, un negocio que difícilmente pueden resistir los lecheros antioqueños o los de Boyacá o los de Nariño y que puede también terminar quebrando el sector empresarial, sobre el que pesan otras cargas económicas que no tenemos tiempo de desarrollar aquí.
Para ilustrarlo de una manera sencilla, esa importación de leche, aun cuando no sea igual al total de la leche producida en Colombia en un año, funciona un poco como la gota que rebosa la copa de un vaso lleno de agua. Cuando un vaso está lleno y se le echa una gota, se riega mucho más que la gota que rebosó el vaso. Aquí pasa lo mismo. Es un sector que se encuentra sobreofrecido, que padece graves problemas de comercialización, sobre el que caen todos los problemas que afectan nuestra economía. Ya el fenómeno se ha visto en el arroz. El año pasado los precios se hundieron porque el gobierno, de manera irresponsable, facilitó una importación y hubo contrabando. Entre paréntesis, doctor Fernández, me dijo una persona a quien le reconozco su seriedad que el compromiso del gobierno es abrir las importaciones de arroz de Ecuador una vez pase la campaña electoral. Le pido el favor de que se refiera en su intervención particularmente a este tema.