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| Respuesta: VIH/SIDA la verdad oculta
El reporte anual de 1971 anunció que una de las tareas primarias del ahora conjuntamente conectado Instituto Nacional de Cáncer-Centro Frederick de Investigación de Cáncer fue “la producción a gran escala de virus oncogénicos y sospechadamente oncogénicos para satisfacer necesidades investigativas de forma continua”. Se dio atención especial a los virus de primates (la presunta fuente africana del HIV) y a “la exitosa propagación de cantidades significativas de virus candidatos humanos”. Los virus candidatos eran virus humanos o animales que podrían ser capaces de iniciar cánceres humanos. Y los virus oncogénicos de primates fueron adaptados a células humanas “normales”.
Fue necesario un continuo suministro de animales de investigación (monos, chimpancés, monos y gatos), lo que resultó en el establecimiento de colonias de cría para el SVCP. Animales sanos eran traídos desde varias partes del mundo para fines de cría y experimentación, y los animales infectados con virus eran enviados nuevamente a varios laboratorios.
Para 1971, un total de 2.274 primates habían sido inyectados en Laboratorios de Investigación BioNetics, bajo contrato a Fort Detrick. Más de 1000 de estos monos ya habían muerto o habían sido transferidos a otros centros de primates. (Algunos animales fueron eventualmente liberados de nuevo a la naturaleza). Para esta época, experimentadores habían diseminado virus productores de linfoma en varias especies de monos, y también habían aislado un virus de mono (Herpesvirus saimiri) que tendría una cercana relación genética al nuevo virus sarcoma de Kaposi que produjo el “cáncer gay” del SIDA pocos años después.
En pos de preparar primates y otros animales de investigación para adquirir cáncer, su sistema inmune fue deliberadamente suprimido con drogas, radiación o químicos o sustancias oncogénicas. El timo y/o el bazo fue removido, y se inyectaron virus en los animales recién nacidos o en el vientre de animales preñados. Algunos animales también fueron inyectados con malaria para mantenerlos crónicamente enfermos e inmunodeprimidos.
Los primates (especialmente los recién nacidos y bebés chimpancés) fueron los animales de laboratorios más favorecidos porque eran los más bioquímica e inmunológicamente similares a los seres humanos, y porque no habría ningún ensayo oficial de estos virus de laboratorios con humanos. Una cologia de monos rhesus irradiados suministraba animales para experimentos de transplante.
Robert Gallo fue un oficial de proyecto de un estudio de primates contratado por BioNetics que inyectaba tejido humano canceroso, así como también una variedad de virus de pollo y mono en macacos (una pequeña especie de mono) recién nacidos. Este reporte del SVCP de 1971 (NIH-71-2025) declaró: “En la medida en que pruebas para la actividad biológica de virus candidatos humanos no serán probados en la especie humana, es imperativo que se desarrolle otro sistema para estas determinaciones y, subsecuentemente para la evaluación de vacunas u otra medida de control. La cercana relación filogenética de los primates inferiores del hombre justifica la utilización de estos animales para estos propósitos”.
Investigadores de BioNetics evaluaron los efectos cancerígenos a largo plazo de inyectar material cancerígeno animal y humano en varias especies de monos. Monos recién nacidos, monos irradiados, y monos cebados con químicos oncogénicos, fueron inyectados con sangre (“usando múltiples sitios y volúmenes lo más grandes posible) tomada de varias formas de leucemia humana. En otros estudios, cultivos de tejido infectados con varios virus animales fueron inyectados en primates. Muchas clases de tejido canceroso humano fueron inyectadas en los animales. Cuántos “nuevos” y “emergentes” virus fueron creados y adaptados por el SVCP es desconocido. Y es poco probable que registros completos de esta experimentación de virus de cáncer animal sean alguna vez examinados.
También fueron criados gatos para estudios de sarcoma y leucemia. Se estableció una colonia endogámica sin gérmenes de ratones. Los virus de cáncer de ratón fueron manipulados para producir razas resistentes y no resistentes. Estos virus adaptados serían empleados en los ‘80s in experimentos de reemplazo genético humano. Tales experimentos utilizaban una raza debilitada del virus de leucemia de ratón para infectar y “enchufar” ///utiliza el término “taxi-in” que en realidad, no existe…./// los genes faltantes a células humanas genéticamente defectuosas. El fin del SVCP y el nacimiento del SIDA
Para 1977 el SVCP llegó a un denigrante fin. De acuerdo a Gallo, “Científicamente, el problema fue que nadie podía suministrar evidencia clara de ningún tipo de virus de tumor humano, ni siquiera un virus de ADN, y la mayoría de los investigadores se rehusaron a admitir que los virus tenían un papel en los cánceres humanos. Políticamente, el Programa de Cáncer Viral era vulnerable porque atraía una gran cantidad de dinero y atención y había fallado en producir resultados dramáticos visibles.
A pesar de todo esto, el SVCP fue el lugar de nacimiento de la ingeniería genética, biología molecular y el proyecto del genoma humano. Más que cualquier otro programa, construyó el campo para la retrovirología animal, que llevó al entendimiento vital del cáncer y los retrovirus inmunosupresivos en humanos. Como maná del cielo, el SIDA en gays puso a los virólogos a trabajar de nuevo. Y HIV, el retrovirus oncogénico e inmunosupresivo, haría a Robert Gallo el científico más famoso del mundo. Poca gente entendía con claridad que el SIDA es una nueva forma de cáncer, y este aspecto del SIDA no ha sido publicitado por razones obvias. Los físicos siempre dijeron a sus pacientes que el cáncer no es contagioso o transmitido sexualmente. Los virólogos querían que el SIDA y el “cáncer gay” sean una nueva enfermedad porque el HIV supuestamente era nuevo. Era más fácil culpar a gays por iniciar esta nueva enfermedad con su estilo de vida sexual, que apuntar el dedo a los científicos. Y si el SIDA estaba conectado a la investigación de cáncer animal, alguna gente podría preguntarse si la nueva enfermedad tenía algo que ver con todos esos experimentos de saltos de especies en los 70’s. Hacerle a la gente entender que el SIDA es un cáncer sólo los confundiría.
Por lo tanto, en vez de buscar la fuente del HIV en los miles de experimentos de cáncer animal realizados por todo el mundo, los virólogos insistieron en buscar la fuente del virus en primates de la selva africana. Los Experimentos pre-SIDA de Hepatitis B Gay (1978-1981)
Mientras el SVCP se estaba viniendo abajo, miles de hombres gay se enlistaban como conejillos de indias para los experimentos de la vacuna contra hepatitis B subvencionados por el gobierno en New York, Los Angeles, y San Francisco. En unos pocos años, estas ciudades se convertirían en los epicentros para el “síndrome de inmunodeficiencia gay-afín”, más tarde conocido como SIDA.
¿Podían vacunas contaminadas con virus yacer en la raíz del SIDA? A principios de los 70’s, la vacuna contra hepatitis B fue desarrollada en chimpancés, ahora ampliamente aceptado como el animal de donde el HIV supuestamente evolucionó. Hasta este día, alguna gente tiene miedo de ponerse la vacuna contra hepatitis B por su original conexión con los hombres gay y el SIDA, y los físicos más viejos recuerdan que la vacuna contra hepatitis
Última edición por Μαδt; 16-05-2010 a las 13:57:30 |