El actor de 67 años se sinceró y habló acerca de por qué eligió seguir sus
sueños de ser
actor en lugar de dedicarse a otra cosa "más normal".
Y la razón es tan sencilla como válida:
no quería acabar jubilado, con un reloj como recompensa.
"No quería acabar como la mayoría de mis amigos después de haber terminado la
universidad, haciendo las mismas cosas, encerrado en una oficina durante 20 años y recibiendo un reloj por la jubilación", dijo.
Y pues ciertamente el panorama no pintaba muy bien si lo veía así. Ser la estrella de
Indiana Jones y
Star Wars es mucho mejor, pero vamos, cada loco con su tema.
Harrison Ford añadió además que
elige los papeles que quiere, no los que le puedan
asegurar un
premio, básicamente porque no le interesa ganarse un Óscar. Prefiere hacer lo que le apasione y no lo que le dé reconocimiento de los
críticos de
Hollywood.
En cuanto a su
vida personal, al parecer se parece un poco a Scarlett Johansson, pues gusta de las tareas domésticas como limpiar, lavar los platos y planchar. Es algo muy terapéutico para él.