| Denunciante Constante
| Respuesta: Historia de Yamaha en Colombia Las primeras carreras de motocross en las que estuvo Yamaha, fueron las que se realizaban en la pista de la Arenera ubicada en los terrenos de una fábrica de ladrillos cerca de las instalaciones actuales de Pintuco, en Medellín. Posteriormente Furesa inauguró su propia pista en Envigado donde se organizaban carreras, tanto departamentales como nacionales y además se corría la categoría Enduro, en la cual los aficionados participaban con sus propias máquinas de serie y donde las Monoshock y Calibmatic eran muy comunes en la grilla de partida. Inclusive se realizó en una oportunidad la Copa Monomarca Yardley solo para motos Monoshock, la cual tuvo una nutrida participación. De esa época data el primer equipo profesional Yamaha de Motocross integrado por personajes como Fernando y Cristian Echavarria, Juan Pablo de Bedout y otros que seguramente los aficionados de los 70's y 80's recordarán. En la segunda mitad de los 80's la actividad deportiva de está especialidad, se vio muy disminuida por diferentes factores pero volvió a resurgir en los 90's y Yamaha conformó nuevamente un equipo oficial con el cual ha cosechado grandes éxitos, primero con Nicolás Stankov y más recientemente con Juan David Posada, ambos varias veces campeones nacionales en diferentes categorías. Yamaha también estuvo presente desde sus inicios en las competencias de velocidad, las cuales se corrían mayoritariamente en circuitos callejeros como por ejemplo el del Estadio y el del Poblado en Medellín y muchos otros a lo largo de toda la geografía nacional. Las motos usadas eran las RX100 y XT500, muchas de ellas modificadas por los mismos corredores. Además de esto la empresa patrocinaba algunos pilotos que competían con máquinas especiales traídas de Japón como por ejemplo las TZ125 y 250. Actualmente, aunque Yamaha no tiene equipo oficial de velocidad, sus modelos son muy usados en esta especialidad, como por ejemplo la BW'S (en la categoría scooters), las DT (en todas sus variantes) y las RX. Adicionalmente Incolmotos-Yamaha patrocina la Copa RX 115 en la cual solo corren las 115 sin ninguna modificación, dándole la oportunidad a numerosos amantes de la velocidad de dar sus primeros pasos en competencia. Orlando Vélez corriendo en el latino de 1978 con una Yamaha patrocinada por Furesa Algunos pilotos del Team Yamaha de comienzos de los 80's listos para correr en la pista de Furesa al sur de Medellín A principios de los años 80's Yamaha vendía 13.000 unidades anuales y el portafolio estaba compuesto por las líneas DT, RX y la Furia. Además se importaron motos ensambladas entre las cuales estaban las míticas XT500 y su versión de Enduro la TT500, que fue la moto de los sueños para los aficionados de la época por ser la más potente del mercado y además por su versatilidad. Los afortunados que podían tener una TT o una XT, no solo disfrutaban de su enorme potencia sino también con la admiración que suscitaban estas máquinas en la calle cuando la gente se volteaba a admirarlas al sentir el inconfundible sonido del poderoso monocilíndrico. No pasó mucho tiempo antes de que se formaran grupos de usuarios de este modelo quienes frecuentemente organizaban paseos y diferentes actividades. La fama de la XT500 también se formó en las pistas de carreras donde cosechó muchos éxitos y tuvo un gran impacto. En esa época también arribaron algunas RD200 - 350 y 400, motos deportivas de calle con potentes motores bicilíndricos de 2 tiempos pero sus ventas no fueron muy significativas, aunque si dejaron una huella imborrable gracias a su sorprendente desempeño y al delicioso sonido que fluía de sus dos escapes cuando eran aceleradas a fondo. La XT 500 fue y sigue siendo uno de los más apreciados modelos de Yamaha Junto a la creación de la línea de ensamble se estableció la sociedad Impormoto que importaba y distribuía los repuestos Yamaha. La primera importación que se hizo fue de un contenedor y costó tres millones de pesos, una cifra astronómica en ese entonces y como el negocio de Yamaha era tan nuevo se cometieron errores porque las cantidades de piezas se pedían sin ningún tipo de criterio sino por simple percepción. Otro hecho que marcó el futuro industrial de la naciente ensambladora de Yamaha, fue la compra de Coltejer por parte de la organización Ardila Lulle en la segunda mitad de la década de los 70's, que dentro de sus planes estratégicos determinó que Furesa se debía concentrar mayoritariamente en los textiles. Esto ocasionó que la línea de ensamble fuera absorbida por Impormotos y se trasladara a unas nuevas instalaciones en el municipio de Envigado, Antioquia. En 1985 la organización Ardila Lulle puso a la venta la línea de ensamble de motos y un grupo de industriales de la ciudad junto con Yamaha Motor Co. compraron la sociedad cambiando la razón social por su nombre actual, Incolmotos (Industria Colombiana de Motocicletas). Con este nuevo panorama la empresa se trasladó a unas instalaciones localizadas en la avenida las Vegas cerca de donde está ubicado actualmente el periódico El Colombiano. En un principio la participación de Yamaha fue del 19% y en 1999 adquirió el 50% de la empresa, momento en el cual pasó a llamarse Incolmotos - Yamaha. Las veloces RD en sus diferentes cilindradas hicieron epoca en nuestras calles y carreteras En la década de los 80's la producción se concentró en las líneas DT y RX y se introdujeron dos pequeñas motocicletas de dos tiempos y 50cc, la Passol y la Towny, esta última tuvo una importante difusión en la ciudad de Medellín donde se vendieron la mayoría de las 5.000 unidades fabricadas. Este modelo es muy recordado por su accesible precio, fácil maniobrabilidad y sencilla mecánica que hizo que fuera la primera moto de muchos aficionados aunque las compraran usadas después de varios dueños. Todavía podemos ver muchas de estas, algunas corriendo en las categorías inferiores de scooters. Otro modelo que se comenzó a fabricar en esta década fue la V80, la primera moto semiautomática que ensambló Yamaha y que estuvo en producción durante 19 años hasta el 2003 gracias a su gran aceptación. La V80 permitió a Yamaha acceder a un público al cual, hasta el momento, había tenido muy poca penetración, el de las mujeres a quienes este tipo de motos se adapta muy bien. Curiosamente dentro de la empresa pocos creían que fuera exitosa en nuestro medio, pero la realidad demostró lo contrario; para cuando se dejo de ensamblar se habían vendido más de 115.000 unidades y actualmente es muy cotizada en el mercado de motos usadas. También tenemos que destacar la XT200 que tuvo escaso éxito entre el público pero que es muy recordada porque el transito de Medellín adquirió un lote de 140 unidades, de las cuales la mayoría estuvieron en funcionamiento por más de 15 años rodando continuamente por las calles de la ciudad. La Towny fue la escuela de más de uno A finales de los 80's, los directivos de la empresa previendo un incremento de ventas y con el fin de aumentar la capacidad productiva adquirieron unos terrenos en el municipio de la Estrella, donde actualmente opera la línea de ensamble, las bodegas y la sede administrativa. En los primeros años de los 90's Incolmotos tuvo un acelerado desarrollo gracias al aumento de ventas de motocicletas en nuestro país, pasando de poco más de 9000 unidades en 1990 a casi 50.000 unidades en 1995. Esto animó a los directivos de la empresa a pensar en incrementar aún más la capacidad de producción, para esto se adquirió un terreno en Girardota donde se pensaba construir unas nuevas instalaciones de 20.000mts cuadrados y un complejo de motocross, pero estos planes fueron aplazados debido a una sorpresiva caída en las ventas durante el 97 y 98, asociada a la crisis económica del país, que llevó a Incolmotos a una fuerte reducción de las ventas, cerrando el año 2.000 con menos de 20.000 unidades vendidas. Actualmente en estos terrenos funciona la pista de Motocross más importante de Antioquia. n la década de los 90's se amplió la gama de productos con la introducción de los Scooters Jog de 50cc, Axis de 90cc y la Chappy, una moto que a pesar de su curioso diseño fue muy apreciada por sus usuarios y aunque se vendía muy bien fue descontinuada desde la casa matriz en Japón. Estos modelos permitieron a Yamaha seguir ofreciendo un producto para el segmento de compradores que consumía la Towny. En el año 1999 se introdujo la BWS, un potente scooter de apariencia "todo terreno" dirigido a un público joven, tanto hombres como mujeres, que de inmediato tuvo gran aceptación gracias a su novedoso diseño y buen desempeño tanto en calle como en las pistas, donde ha logrado bastante reconocimiento. La BWS representa la nueva imagen de Yamaha A partir de 1998, siguiendo las tendencias mundiales hacia la paulatina eliminación de los motores de dos tiempos por su alto grado de contaminación, Yamaha ha introducido varios modelos de cuatro tiempos, el primero de los cuales fue la Crypton, una semiautomática de 110cc con la cual se quiso dar un diseño más moderno y actual a esta categoría cuya única representante hasta el momento había sido la V80 y que además permitió introducir mejoras como el arranque eléctrico y el freno de disco. |